Dos contenedores cargados de tucos de maderas de contrabando, con destino a China fueron detectados por funcionarios de la Autoridad Nacional de Aduanas en el Puerto de Balboa.
Las autoridades confirmaron que la documentación de la mercancía señalaba que la madera era de bálsamos, sin embargo durante la inspección se determinó que la misma era del árbol cocobolo, especie que en la actualidad es protegida por el Estado.
En esta operación participaron funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) de la zona metropolitana, quienes en el sitio corroboraron que se intentaba exportar el material sin los permisos correspondientes.
En China esta materia es procesada y regresa en productos terminados de alto valor monetario.