Nación

Detectan grupos organizados para la clonación de tarjetas


Raquel Monge recibió hace tres meses una llamada de un oficial del banco preguntándole si se encontraba en Estados Unidos. La pregunta la sorprendió porque ella, en ese momento, estaba en su casa, ubicada en Bella Vista.

El oficial, de inmediato le advirtió sobre varias compras con su tarjeta de crédito, que rondaban los 50 y 60 dólares cada una, en distintos comercios de Estados Unidos. Tras conocer la ubicación real de Monge, el oficial del banco procedió a suspender el servicio de la tarjeta, que evidentemente fue clonada.

Al día siguiente, Monge se acercó a la entidad financiera para oficializar la denuncia, aunque algunos de estos casos no llegan a los tribunales, porque los bancos resuelven el problema con el cliente.

 

A pesar de que no hay una cifra exacta sobre cuántos casos se dejan de denunciar, lo cierto es que la clonación de tarjetas o “skimming” se ha convertido en un delito atribuido al crimen organizado.

En el año 2011, a las Fiscalías Tercera, Decimotercera y Decimocuarta de circuitos ingresaron cerca de 345 expedientes por casos de copias de tarjetas de débito o crédito, delito que está tipificado en el Código Penal como uso y clonación de tarjetas.

Según la fiscal tercera de circuito, Digna Castillo, la mayoría de los casos están relacionados con bandas organizadas, en las que gran parte de sus miembros son extranjeros, pero utilizan a panameños como intermediarios; es decir, para realizar las compras con las tarjetas clonadas y las ventas de los productos comprados. Mientras que los extranjeros son generalmente los encargados de la parte técnica.

 

Los grupos son integrados por siete y hasta 15 personas, y cada uno tiene una labor diferente, según la fiscal Castillo.

Hasta el 15 de marzo de este año, los casos han disminuido en comparación con el año pasado, pues para esta misma fecha, en el 2011, ya habían ingresado 115 casos, mientras que este año solo van 75.

Castillo considera que esta baja puede ser por las normas de seguridad que se han implementado en los bancos locales en los últimos meses o sencillamente porque algunos de los casos no son denunciados, pues el banco resuelve con el cliente.

 

Aún así, los bancos desarrollan medidas de seguridad cada vez más sofisticadas para cumplir las regulaciones internacionales y que estén casi a la par de los delincuentes.

Una de esas medidas es que el próximo año se efectuará en Panamá la aplicación de un "chip" a las tarjetas de crédito, que supuestamente reducirá la clonación.

Según la gerente de Riesgo Tecnológico de la Superintendencia de Bancos, Vielka de Licona, en algunos países como España, México y Perú esta nueva medida de seguridad disminuyó en los últimos meses la clonación de las tarjetas.

 

Licona explicó en diálogo con este diario que los costos para la aplicación de este "chip" serán asumidos por cada uno de los bancos.

Para este delito, el Código Penal establece 10 años de prisión como pena máxima en su modalidad agravada, específicamente cuando es una banda organizada.

Mientras que la modalidad más simple, el uso de la tarjeta alterada o clonada, puede tener una pena de cuatro a seis años de prisión.


fecha edicion
old id
800911
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América