Según el áudito de la Contraloría, Weeden de Acosta contrató a David Allan Haynes como administrador y traductor con salario de B/.1,400.
Sin embargo, la auditoría no encontró ningún trámite firmado por él.
La encargada de los Asuntos Consulares en Indonesia, Lily Yuniarly, aseguró que Allan Haynes nunca laboró en el Consulado y que siguió instrucciones directas de Weeden de Acosta, quien "guardó el dinero y arregló la firma".
Se determinó que en varios comprobantes de pagos las firmas no coinciden, hecho que causó presuntamente una lesión patrimonial de B/.73,266.67 entre el 2000 y 2004.