Siete personas detenidas, dos unidades policiales y cuatro civiles agredidos, fue el desenlace de una protesta que efectuaron ayer al mediodía miembros de las familias que resultaron damnificadas a consecuencia del pasado incendio en San Miguel.
Los afectados por el siniestro decidieron protestar cerrando la avenida principal en Calidonia a la altura de calle 25, porque recibieron la información que la barraca donde residían, no iba a ser reconstruida producto que el terreno es privado y el propietario no accede a que se vuelva a edificar en ese predio.
Mientras se extendía el cierre de la vía, los ánimos entre los protestantes y unidades de la fuerza policial que intentaban despejar la calle se caldearon, desembocando en empujones, insultos y con el arresto de varios de los manifestantes, entre ellos algunas mujeres.
Estas últimas en momentos del forcejeo con las unidades policiales y gritando "esta es una causa justa, necesitamos dónde vivir", eran subidas en el auto policial para conducirlas a la Corregiduría de Calidonia, pero antes lograron golpear a un agente policial en el rostro.
"Nosotros no queremos ningún problema, ni conflicto con los policías, simplemente estamos peleando por un hogar nuevo porque se nos quemó todo", gritaba exaltado Guillermo Pérez, uno de los damnificados.
Sin embargo, miembros de las familias dejaron claro, que si no se cumple con la promesa de levantar la barraca para que puedan regresar a su hogar volverán a cerrar la vía, ya que la Sala Francesa, donde fueron reubicados provisionalmente, conviven más de 90 personas sin privacidad y la estructura del local está deteriorada y a punto de caer.
Mientras que Gustavo Ochi, director de Desarrollo Social del Ministerio de Vivienda (MIVI), aseguró que es falso que el MIVI no vaya a construir las soluciones habitacionales para los damnificados de San Miguel, asegurando que en dos semanas se iniciarán las obras y que los rumores son mal intencionados.
Aclaró que por el momento se mantienen en la etapa de emisión de las órdenes de compra, pero que a más tardar en una semana se concluyen y en la siguiente se iniciarán los trabajos.
Agregó que los informes del MIVI revelan que de 60 cuartos totalmente quemados, sólo se han reportado 52 familias. El 95 por ciento de ellas se dedica a la economía informal y carece de ingresos suficientes para accesar a soluciones privadas.
El fuego ocurrió el pasado miércoles 27 de agosto en las barracas que están detrás de la Iglesia de San Felipe y se extendió al edifico La Magnolia.