Por estar acusado de robo a mano armada en perjuicio del comerciante Alberto González, unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ), detuvieron ayer al abogado Rodrigo Miranda, tras un allanamiento efectuado en su residencia ubicada en la Barriada Francisco Clark de la ciudad de David,
El allanamiento se realizó aproximadamente a la 8:00 a.m., y una hora después el abogado fue conducido en una camioneta Nissan Patrol con matrícula 546895 hacia las instalaciones de la Fiscalía Auxiliar de Chiriquí, para rendir indagatoria.
Según Miranda, el incidente se suscitó luego de una acalorada discusión que sostuvo el pasado lunes con González, por la compra de un artículo que resultó no ser la pieza indicada para su vehículo y que al intentar cambiarla por otra o recuperar el dinero, éstos se negaron a hacerlo.
Ante tal situación, el abogado procedió a tomar una batería cuyo precio equivale a la cantidad anteriormente pagada y la introdujo en su carro, hecho que supuestamente provocó la ira del comerciante, quien según Miranda, pronunció una palabra que por su contenido y significado no se puede publicar.
Para Miranda, el incidente tiene otro trasfondo, ya que fue él quien hizo que embargaran y a su vez pagaran la deuda que tenían con todos los empleados de la empresa Abadía y Cía, S.A., la cual es propiedad de un tío de Alberto González Abadía.
De acuerdo al vocero, los González son muy soberbios y prepotentes, porque creen que pueden hacer en Chiriquí lo que se les antoja, demás agregó que le advirtió que tenía abogados e influencias en el Ministerio Público.
Rodrigo Miranda Morales solicitó al presidente del Colegio Nacional de Abogados de Panamá, César Guevara, la intervención de esta organización.
Sin embargo, dijo que el fiscal que lo indagó actuó con caballerosidad y dejó sin efecto la detención preventiva, decretada contra él y su hijo, por una medida cautelar de prohibición de ausentarse del país.