Paralelamente al censo que promueve la Dirección Nacional de Migración para establecer el estatus de los ciudadanos indostanes en Panamá, esta entidad detuvo a cuatro nacionales de ese país que estaban ilegalmente en el país, señaló el subdirector encargado Luis Corró.
Detalló que en el área de la frontera con Costa Rica, fueron descubiertos dos ciudadanos indostanes que estaban acompañados de un "coyote", con doble nacionalidad, la panameña y la nicaragüense.
Migración también pudo ubicar a otros dos nacionales de la India en la ciudad de Penonomé cuyo estatus no está legalizado en el país y cuya entrada se produjo luego de la fecha tope dada a la comunidad indostana para desarrollar el censo.
A juicio de Corró, lo preocupante de esta situación es que a la Comunidad Indostana de Panamá se le dio la oportunidad de regularizar la estadía de sus coterráneos en un periodo establecido, por lo que todas las personas que sean descubiertas de manera ilegal serán deportadas del país.
El funcionario indicó que pasada la fecha tope para el censo, se lograron registrar unos 530 ciudadanos de la India, incluidos 18 de Bangladesh que estaba ilegalmente en Panamá.
Los cuatro ciudadanos indostanes están detenidos a órdenes de las autoridades de Migración para esclarecer si salían del país o entraban. En caso de que estuviesen saliendo del país con ingresos recientes, se investigará y sancionará a las empresas o personales naturales que facilitaron su ingreso al país.
Pero en caso que estaban llegando al país con la intención de viajar a otra nación, también es preocupante porque podría tratar de una red de tráfico de ilegales.
Corró explicó que en el caso de los indostanes hay dos estatus, los que entran legalmente porque se les autorizó una visa de turista o de comerciantes y que posteriormente se quedan de forma ilegal, y los que ingresan al país por las playas o las fronteras.
Destacó que el censo permitirá legalizar la presencia de ambos grupos, pero de ahora en adelante las personas que sean sorprendidas de forma ilegal y que no fueron censadas serán deportadas, tal como le ocurrirá a los cuatro indostanes que fueron ubicados esta semana en Chiriquí y Coclé.