Una nueva célula de la mafia china que intenta desplazar a los tradicionales extorsionadores por deudas de juego, fue descubierta por las autoridades, tras detectar presiones que obligaron a un pequeño empresario asiático a asesinar un prestamista para solventar sus deudas con cobradores.
Las investigaciones señalan que el asiático Fu Kuan asesinó a Lou Wey de un tajo en el cuello, por estar presionado por deudas de juego y haberle solicitado un préstamo que no podía cubrir, tras lo cual denunció ante la Policía Técnica Judicial (PTJ) a tres cobradores de la mafia.
Luego de los primeros arrestos, la PTJ logró establecer que Kuan fue una de las últimas personas en estar con Wey, situación corroborada por varios testigos. También en un examen realizado a su automóvil, se detectaron rastros de sangre.
Sin embargo, las pesquisas indican que las operaciones de la nueva célula de la mafia están orientadas hacia jugadores asiáticos que frecuentan los casinos locales y que apuestan fuertes sumas de dinero.
Tras lo cual se acercan a su víctima y le exigen una fuerte cantidad de dinero por su integridad física y para dar protección a su familia. Los primeros pagos se deben efectuar en un término de tres días y si no se ejecutan, la cantidad es aumentada.
Aquí es donde surge la figura del prestamista que acepta entregar dinero al extorsionado para saldar su deuda, pero establece intereses de hasta el 10%, que resultan impagables y obligan a algunas víctimas a cometer crímenes para evadir su responsabilidad.
Un asiático que pidió reserva de su identidad y que conversó con