El diálogo entre el Gobierno y la dirigencia ngäbe-buglé se reanuda hoy en un nuevo sitio y con la facilitación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Después de los incidentes ocurridos en la Asamblea Nacional el jueves, ayer, ambas partes aceptaron continuar las conversaciones en la sede de la ONU, ubicada en la Ciudad del Saber, en Clayton.

El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, expresó que la posición del Ejecutivo es mantener el diálogo y estar presentes para tratar de encontrar una solución hoy mismo.
Mientras, el dirigente de la coordinadora ngäbe, Rogelio Montezuma, manifestó que escucharán la posición del Gobierno y también buscarán llegar a un punto en común.

En su última propuesta, el Ejecutivo planteó revisar el convenio de responsabilidad social que pactó la empresa que construye la hidroeléctrica de Barro Blanco con el congreso regional Kadriri.
A su vez, ordena la suspensión de la construcción del proyecto por 15 días para realizar una evaluación técnica de la obra con técnicos del Gobierno, los indígenas, la empresa y la Universidad Tecnológica.
Entre tanto, la coordinadora propuso la cancelación de Barro Blanco y que la empresa sea indemnizada con base en lo que ha gastado hasta el momento, así como de los proyectos de Tabasará II y los que se pretenden construir en el río Changuinola.
Por otra parte, el ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, hizo un llamado para que no se dilaten más las negociaciones.
“El Gobierno ha dado todo lo que tiene que dar en las negociaciones, tanto la coordinadora como la cacica han recibido todo lo que han pedido”, resaltó.
Agregó que si hay que subsanar algo dentro del contrato de Barro Blanco, están dispuestos a sentarse y revisar cualquier tema que exista como preocupación de la comarca, pero los indígenas deben tener presente que han logrado más con este gobierno que con cualquier otro.
Incidente.
El presidente de la Asamblea, Héctor Aparicio, negó que la seguridad del Palacio Legislativo haya usado perdigones en los enfrentamientos que se dieron con los ngäbes que se mantienen acampando en el parque contiguo.
Según Aparicio, los disparos de advertencia hechos por la seguridad de la Asamblea se dieron con armas de “paintball” y escopetas con municiones de goma, las cuales no son letales.
Al respecto, la abogada de los indígenas, Zelma Moncada, dijo que lo que publicaron los medios de comunicación no deja lugar a dudas de que se utilizaron perdigones contra los manifestantes.
“Si dijeron lo contrario, es un arma más que han utilizado en contra de este pueblo indefenso y que solamente está armado con su derecho a luchar”, sostuvo.
Clases irregulares.
La primera semana de clases en la comarca Ngäbe-Buglé se desarrolló en forma irregular, informó la dirigente docente Yadira Pino, de la Asociación de Educadores Veragüenses (AEVE).
Pino destacó que a un grupo de educadores no se les permitió el ingreso a las comunidades, y otros se mantienen temerosos por la inseguridad en que se encuentra el lugar.
No obstante, la viceministra de Educación, Mirna de Crespo, destacó que los docentes se mantienen en sus puestos de trabajo en la espera de que los padres de familia envíen a sus hijos a los planteles.
"No se puede ordenar la suspensión de clases, porque los que pierden son los muchachos", indicó.
En lugares como Cerro Viejo, muy próximo a la Interamericana, donde los indígenas se mantienen en vigilia, los padres llegaron a acuerdos con los docentes de no enviar a sus hijos hasta que concluyan las negociaciones en la capital.