El vicerrector académico, Justo Medrano, dice que eso es lo que se busca.
Los universitarios y sus máscaras son el tema de debate, porque para Medrano, "los enmascarados le faltan el respeto incluso a las autoridades universitarias".
No se trata de prohibir las manifestaciones, aclara el vicerrector, por el contrario, se busca que haya "seguridad de gobernabilidad de la institución".
La reunión del Consejo fue el lugar elegido para poner sobre la mesa aspectos que, más tarde, terminaron prohibiéndose.
No más máscaras, ni explosivos o incendiarios que puedan lastimar a terceros. Tampoco se permitirá que se fabrique o almacene artefactos, bombas o materiales y sustancias destinadas para actos violentos y las bibliotecas o locales estudiantiles no serán ya, guaridas para la comisión de ilícitos. Estos puntos están contenidos en el comunicado del Consejo.
Queda pendiente el debate sobre dónde protestar. El Consejo propuso la prohibición de que se haga en las vías circundantes al campus, pero la oposición vino por parte de los movimientos estudiantiles.
Lo cierto es que Medrano aprovechó para enfatizar que a la Universidad de Panamá, "no se puede venir a almacenar un armamento".
El vicerrector quiere que se mejore la imagen de la casa de estudios, porque han sido blanco de críticas.
Las discusiones no terminan aún. Hay quienes, según el rector Gustavo García De Paredes, han pedido que el tema pase a manos del Consejo General Universitario. La reunión de este órgano se desarrollará el martes, mientras tanto, los más de 40, 000 siguen de "vacaciones".
Alrededor de 40, 000 estudiantes reciben clases en el campus universitario.
Las clases han sido reanudadas sólo en la provincia de Colón.
El Consejo Académico es el máximo órgano de gobierno univesitario en lo relacionado a asuntos académicos y como tal, está facultado para sancionar a estudiantes y docentes.