Los cuatro sospechosos del homicidio de un miembro del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) deberán permanecer detenidos, tras una orden de aprehensión dictada por la jueza de garantías, Mónica Barrios.
La detención provisional será por seis meses, por la comisión de los supuestos delitos de homicidio y robo agravado, por el asesinato del sargento segundo del Senafront, Julio Guzmán, y otra unidad que resultó herida.
En la audiencia llevada a cabo en las instalaciones del Sistema Penal Acusatorio (SPA) en Plaza Ágora, el fiscal Rafael Baloyes solicitó la legalización de aprehensión y medida cautelar contra los implicados.
Baloyes dijo que no se descarta que hayan otros implicados, y continuarán con las pesquisas, pues "con elementos suficientes se imputarán los cargos respectivos".
Agregó que uno de los imputados tiene un hermano que ha señalado la autoría del delito y otros implicados en el asesinato de La Palmita, en Tocumen.