Las diferencias surgidas entre el ex presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares y el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro, aparentemente han encontrado un punto muerto.
Ayer, Navarro señaló que ya había dicho todo lo que tenía que exteriorizar sobre "ese señor".
El alcalde, con tono fuerte y aparentemente molesto por la situación, aseguró que está dedicado a su trabajo.
La autoridad se resistió a declarar acerca de los señalamientos de "oportunista" que le endilgara Pérez Balladares. "Ya todo lo dije y no hablaré más de ese señor", reiteró.
Negó que a lo interno del colectivo le hayan formulado algún llamado de atención por estas diferencias surgidas con el ex presidente.
Sobre estas diferencias, el presidente Martín Torrijos dijo que "de vez en cuando se calientan los ánimos". Indicó que existe la voluntad de llevar todas estas diferencias dentro del espíritu constructivo.
Navarro había señalado en que quienes estaban detrás de la privatización del IRHE, siguen pagando el costo político.