La Caja de Seguro Social (CSS) puso el pasado jueves una adenda al proceso de licitación para la contratación del servicio de recolección, transporte, tratamiento y destino final de los desechos sólidos hospitalarios peligrosos en sus instalaciones de la ciudad capital, pero solo se limitó a posponer la fecha de entrega de ofertas para el 28 de junio e ignoró una advertencia del Ministerio de Salud (MINSA).
El 11 de abril pasado, el MINSA respondió a una consulta de la Dirección General de Contrataciones Públicas, donde le advirtió que en la actividad de recolección, transporte y tratamiento de desechos hospitalarios peligrosos, no se avalan los permisos de operación emitidos por países extranjeros. “Toda empresa que desee dedicarse a realizar actividades de alto riesgo, como la recolección de desechos peligrosos, deberá obtener un permiso sanitario emitido por la autoridad de salud”, señaló Carlos Jaén, subdirector general de salud ambiental del MINSA.
A pesar de la advertencia, el pliego de la licitación de la CSS, cuyo precio base es 4 millones 130 mil dólares, aún deja abierta la opción para que los oferentes se presenten con permisos sanitarios de otros países.
En la lista de requisitos, el pliego sostiene que el oferente debe entregar “el certificado original o autenticado de la autoridad competente en Panamá o en el país de origen” para dedicarse a la recolección de los desechos hospitalarios. La CSS no respondió un cuestionario enviado por este medio. “Las leyes y normas no son iguales en todos los países. Lo que está sucediendo es peligroso, porque es lo mismo que admitir como válido un permiso para portar arma de otro país”, dijo una fuente vinculada al proceso. También señaló que quien está detrás de la licitación es el director nacional administrativo de la CSS, José Jerez.