Desde hace dos semanas movilizarse en buses en la ciudad no es nada fácil.
Gran parte de la flota vehicular ha sido sacada de circulación y los usuarios del transporte público están en problemas.
El pasado domingo las paradas en San Miguelito, Transístmica y El Dorado estaban abarrotadas de personas a la espera de un bus.
Se podía observar los pocos buses que circulaban llenos sin espacio para el típico "alfiler".
La Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) retuvo, en 48 horas, al menos 74 autobuses por circular con llantas lisas, extintor inadecuado, carrocerías en mal estado y sus conductores con licencias vencidas.
A esta cantidad, hay que sumar los 513 certificados de operación que canceló la institución, tras comprobar que las unidades no estaban prestando el servicio en las distintas rutas de los distritos de Panamá y San Miguelito.
La situación afecta, según varios usuarios, a quienes dependen de este servicio de transporte.
En Panamá y San Miguelito circulan unas 1, 800 unidades.
Algunos ciudadanos dijeron que la ATTT debe fiscalizar para que las rutas sean más eficientes.
En la 24 de Diciembre y Las Mañanitas hay escasez de buses.
La arquitecta Raisa Banfield sostiene que la avenida Balboa está dando muestras de que no todo se puede, pues se necesita planificar.
Eso lo refuerza cuando recuerda que hay dos edificios que se han anunciado y no se pueden construir.
"Eso es señal que se necesita el ordenamiento, pues el Estado no solo debe ser facilitador de la inversión".
Y ¿qué están haciendo las autoridades?, preguntamos, a lo que ella respondió: "deben interponer las medidas necesarias para que el desarrollo se de en forma equilibrada".
A su juicio, la Comisión de Vivienda del Consejo Municipal de Panamá ha jugado un "triste papel".
"Después de varios meses de estar discutiendo este tema lo que dieron fue una moratoria de que no se demuelan edificios públicos, escuelas e iglesias", dice.
Más tarde agrega: "que sentido tiene, esos edificios no están siendo amenazados".
Manifiesta que los amenazados son los edificios privados que sus propietarios están obligados a vender por la presión especulativa.
Sin embargo, el representante de Bella Vista, Virgilio Crespo, presidente de la Comisión de Vivienda, asegura que la propiedad privada es un derecho inalienable sobre el cual el concejo capitalino no puede mandar.
Agrega que es por ello que antes de que se vaya a proceder a una demolición en este tipo de propiedad, el propietario puede ir a una consulta ante la Comisión de Urbanismo y que el dueño decida venderlo o no.