El problema de la recolección de la basura en el distrito capital no es solo por el estado del equipo rodante, sino porque no hay dinero para comprar nuevas unidades, ya que se estaba contando con un presupuesto inexistente.
El director de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario de la Alcaldía de Panamá (DIMAUD), Harmodio Montaner, dijo que de B/ 38 millones del presupuesto para operaciones, B/ 8 millones correspondían a la venta de los terrenos en Carrasquilla, donde está ubicada la sede de los camiones recolectores, la que nunca se concretó
Además se contaba con B/ 2.7 millones, producto de la venta de los bonos de carbono por el tratamiento de la basura libre de contaminante, que según Montaner es una parte técnica que no tiene datos exactos. Este dinero nunca ingresó a las arcas municipales, lo que suma un déficit de B/ 10.7 millones.
Fernando Sogo, ingeniero de proyecto de la empresa Urbaser, encargada del tratamiento de la basura en el relleno sanitario de Cerro Patacón, informó a Panamá Américaque los bonos de carbono llevan un proceso que se presenta ante Naciones Unidas.
“Cada unidad de metano que se quema es un crédito de carbono, es metano que estás evitando que llegue al ozono, es por eso que Naciones Unidas reconoce al Municipio de Panamá, porque la pertenencia de esos créditos son del Municipio no de la empresa”, aseguró.
Sogo dijo que los sistemas de monitoreo los comprueban auditores de Naciones Unidas y en este caso el auditor es la Corporación Andina del Fomento (CAF). Urbaser solo le facilita al Municipio obtener sus créditos de carbono.
El crédito de carbono tiene un valor en una bolsa pública a nivel mundial, porque hay países desarrollados que por el Protocolo de Kioto tienen que reducir sus emisiones de gases tóxicos, y como no pueden, compran esos créditos de carbono en la bolsa.
Panamá vende esos créditos de carbono y otro país desarrollado que tiene que reducir sus emisiones los compra.
Falta liquidez y equipo.Montaner aseguró que por el momento no invertirá en la compra de una nueva flota, porque el presupuesto apenas alcanza para pagarle a los empleados.
La DIMAUD trabaja a un 60% de su capacidad por los problemas financieros y administrativos, reveló.
Indicó que la deuda de más de 29 millones que el gobierno anterior tiene con la institución ha reducido el ritmo de trabajo por la falta de insumos y equipo.
El actual equipo rodante es de 53 camiones compactadores, comprados hace un año y siete meses, de los que 41 funcionan, los restantes son chatarra.
"Esos camiones debieron haber durado cinco años, ya va un año siete meses y hay doce que no funcionan, sin embargo hay camiones antes de esa fecha que ya están inservibles", destacó.
Mantenimiento.
No hay un programa de mantenimiento, repuestos, herramientas para reparar los camiones ni uniforme para los empleados.
Luis Cáceres, quien labora en el taller de mecánica ubicado Curundú, conocido como el Sector Pacífico, aseguró que no se le da mantenimiento a los carros, porque las piezas nunca llegan al almacén.
La institución no compra los repuestos, y cuando una pieza de algún carro se pierde los culpan de habérselas hurtado.
"Es un equipo caro, pero las piezas nunca las dan como es, entonces nosotros tenemos que 'emparapetar' los camiones con piezas de otros para que salgan a trabajar, fuera de eso nos falta el equipo que no nos los dan", recalcó Cáceres.