El Gobierno de Estados Unidos se mantiene en su decisión de llevar a la cárcel a los responsables de la muerte del soldado Zak Hernández y de las heridas a Ronald Marshall.
El vocero de prensa de la Embajada estadounidense, Gabin Sundwal, aseguró que el dinero entregado al testigo Francisco De Gracia es parte de la recompensa ofrecida por su gobierno, para quien diera información sobre los presuntos atacantes de Hernández y Marshall, en junio de 1992.
Según Sundwall es una práctica muy común de su gobierno ofrecer recompensa por información que conlleve a la identificación o captura de sospechosos o fugitivos.
En tanto, Carlos Carrillo, abogado de Pedro Miguel González, estimó necesario que el Ministerio Público investigue la entrega de dinero hecha a García.