Charles Matthew Parish, un funcionario del servicio diplomático de Estados Unidos fue cesado de sus funciones al ser acusado por sus superiores, de emitir visas a amigos en Beijing, así como de aceptar regalos más allá de los límites establecidos por el Departamento de Estado.
La información publicada por el diario Los Angeles Times, señala que en las acusaciones contra el diplomático sobresale haber tenido conductas impropias con mujeres asiáticas, algunas de las cuales lo acompañaron en viajes a Los Angeles y Phoenix con los gastos pagados.
El diplomático fue removido de su cargo en Pekín, se le retiró temporalmente su pensión anual y ahora está bajo investigación criminal por soborno y fraude contra las leyes de visas.
Pero en esa época el ex marino fue transferido a Washington, y asignado a un puesto sensitivo en el departamento de Estado.
Su nombre también fue relacionado con el escándalo causado por una donación de un empresario chino, a la campaña presidencial de Bill Clinton.
Según las investigaciones periodísticas de Los Angeles Times, Parish fue interrogado por agentes del FBI por haberle dado visas a amigas chinas de Johnny Chien Chuen Chung, de quien se dice dio dinero en efectivo, proporcionado por el jefe de la inteligencia militar china, para apoyar la reelección de Clinton.
Pero como las leyes sobre la materia sólo obligan a guardar información durante un año, los investigadores del departamento de Estado fueron informados de que los documentos sobre las visas ya habían sido destruidos.
Las investigaciones se abrieron nuevamente este año por nuevas denuncias sobre Chung, quien informó a los investigadores federales que él fue testigo de que Parish recibió de un ejecutivo de una compañía china, una maleta con dinero como pago por visas.
Aunque Parish negó esa versión, publica el Times que se conoce alrededor de una docena de casos de diplomáticos despedidos por estar relacionados con emisiones de visas.
Se menciona el caso del cónsul general en Manila, Richard Peterson, quien fue retirado discretamente del cargo por sospechoso de haber dado favores especiales en asuntos de visas, a clientes de dos abogados de Los Angeles, especializados en inmigración.
Otro diplomático con funciones en Africa, también fue removido de su puesto por acusaciones de que había otorgado visas a cambio de dinero y oportunidades de negocios.
Dice el Times que aunque las investigaciones de ese caso en Africa no han concluido, el funcionario sigue en el servicio exterior y el año pasado fue "premiado" con un puesto de prestigio en Washington.
Agrega que el jefe de investigación por fraude con visas, del departamento de Estado, Joe Davison, dijo que los tres diplomáticos siguen bajo investigación pero hay pocos casos de castigo para funcionarios del servicio exterior involucrados en casos de esta naturaleza.
Sostiene que las autoridades federales han procesado solamente a un diplomático estadounidense por fraude con visas en la última década.
Según Los Angeles Times, los consulados conceden anualmente seis millones de visas de corta estadía y se estima que el 40% de los más de cinco millones de inmigrantes ingresaron a Estados Unidos legalmente por visas entregadas por consulados de Estados Unidos en el exterior.
Las visas ilegales pueden llegar a costar hasta 20,000 ó más y los desesperados ciudadanos extranjeros pueden recurrir a pedir favores a los diplomáticos, dice el diario.
Dennis Halpin, quien reemplazó a Parish en Beijing, dijo que para un día de Acción de Gracias llegaron a la puerta de la embajada dos pavos rellenos con visas adentro, los que lógicamente fueron devueltos.
En la investigación periodística también se cita que John Negroponte, diplomático que trabajó en Honduras, México y Filipinas, tuvo la "distinción" de haber despedido consecutivamente a dos cónsules generales en Manila. El primero de ellos fue Henry Adams, quien admitió haber dado visas a tres mujeres "thai" para ayudar a un amigo, el que fue más tarde detenido en Estados Unidos por tráfico de heroína y también por trata de blancas.
Unos 800 diplomáticos en 230 consulados tienen el poder de emitir visas para que extranjeros puedan entrar a EU.
En el caso de Parish, él justificó su proceder por su amor a China y el afecto a la gente de ese país.
Los Angeles Times cita a Panamá en la lista proporcionada por investigadores del departamento de Estado sobre los sitios donde más fraude se da con visas.
Otros países del continente que aparecen son México, Jamaica, Puerto Príncipe, República Dominicana y Perú.