El diputado oficialista Marcos González, en compañía de su hijo del mismo nombre, reiteró ayer la denuncia que hizo el pasado lunes, acusando a Eduardo “Rumba” Alfaro, asesor del ministro de Gobierno y Justicia José Raúl Molino, de ofrecer tratos preferenciales a detenidos en la cárcel La Joyita.
González expresó que "hay que investigar, no solamente por qué murieron los que se reunían con el Asesor del Ministro y por qué murió después el conocido abogado", en referencia a Javier Justiniani, quien divulgó las fotos en las que se ve a Alfaro dialogando con los reos.
González responsabilizó al titular de Gobierno de su integridad personal y de la de su hijo.
También manifestó que el presidente Ricardo Martinelli sabía de la denuncia que interpuso, y que las irregularidades en el Sistema Penitenciario hay que investigarlas.
Por su parte, Mulino, en nota de prensa, catalogó de “infundados” estos señalamientos y anunció que acudirá ante la Asamblea de Diputados para explicar su actuación.
Por otro lado, Holanda Polo, abogada de la familia Justiniani, pidió que se investiguen las aseveraciones de González.