Kenia Porcell Díaz no ha llegado al cargo de procuradora general de la nación y ya tiene entre sus hombros el reto de enfrentar las presiones políticas.
El motivo de estos argumentos obedece al mandato claro que le dio el presidente de la comisión de credenciales y diputado del oficialista Partido Panameñista, Luis Barría, a la nueva jefa del Ministerio Público, ratificada por el pleno de la Asamblea Nacional en la tarde de ayer.

“Nosotros la vamos a ratificar a usted porque usted tiene la solvencia moral, pero esperamos que el día uno esos cinco fiscales anticorrupción salgan de esos puestos, inmediatamente”, destacó Barría, minutos antes de que los integrantes de la Comisión de Credenciales golpearan sus pupitres para enviar como urgencia notoria al Pleno la ratificación de Kenia Porcell como procuradora general de la nación.
La orden de Barría fue clara, a tal punto que le expresó a la procuradora que luego de destituir a los fiscales anticorrupción les realice una auditoría a sus despachos para enfrentar los descargos de estos funcionarios de instrucción.
En la estructura del Ministerio Público existen cuatro fiscales anticorrupción con nivel superior, es decir, que tienen jurisdicción a nivel nacional.
Estos son Nathaniel Murgas, fiscal primero; Lizzett Chevalier, fiscal segunda; Lorena de Coronell ocupa la tercera fiscalía y William Parodi, en la Fiscalía Cuarta Superior.
Antes, la diputada del Partido Revolucionario Democrático (PRD) Zulay Rodríguez había exigido a la nueva procuradora la destitución del fiscal Nathaniel Murgas, William Parodi, Lizzett Chevalier, Maruquel Castroverde y Lorena de Coronell, por supuestamente no haber actuado de manera correcta en los casos que la diputada actualmente lleva como abogada particular, procesos que expuso en detalles dentro de la comisión de credenciales a la que pertenece.
Rodríguez al igual que otros 12 diputados están facultados para ejercer la abogacía como litigante particular, a través de una licencia que le otorga el pleno de la Asamblea Nacional por resolución.
Sin embargo, esta resolución ha sido fuertemente cuestionada por diversos sectores de la sociedad civil, al argumentar que hace una mala interpretación de la Constitución Política de la República, porque es una forma de crear conflictos de intereses.
Auditorías judiciales
La procuradora general de la nación, al ser ratificada en el cargo, anunció que lo primero que hará es una auditoría judicial en cada uno de los despachos de instrucción, principalmente en las fiscalías a las que se refirieron los diputados.
“Todo lo que se ha señalado aquí, me pone a pensar que la situación es más delicada de lo que me estaba imaginando”, manifestó Porcell.
La procuradora, a partir del 1 de enero de 2015, agradeció la confianza que le dieron los diputados.
Aseguró que “para trabajar en el Ministerio Público hay que estar comprometidos, por eso, si no hay compromiso con la ética y las reglas del debido proceso, definitivamente no se puede trabajar allí”, agregó.
- 5 son los fiscales que están en la cuerda floja con la llegada de la nueva procuradora Kenia Porcell Díaz.