A pesar de la ruptura de la alianza, Ricardo Martinelli sigue manteniendo injerencia en el Partido Panameñista, ya que cinco diputados disidentes del colectivo de Arnulfo Arias votarán a favor de la segunda vuelta para conservar las prebendas que les ofrece el Ejecutivo.
Osman Gómez, Manuel Cohen, Miguel Fanovich, Luis Lay y Tito Rodríguez son los panameñistas que han dicho que apoyarán el polémico proyecto, que fue uno de los puntos que contribuyó a la ruptura de la alianza entre Cambio Democrático y el Partido Panameñista.
Según fuentes, los diputados acordaron con el mandatario Ricardo Martinelli que pasarían la propuesta de la segunda vuelta en el pleno Legislativo, a cambio de gestionar los proyectos en cada una de sus comunidades.
El propio Osman Gómez afirmó públicamente que apoyaría la segunda vuelta porque tenía que defender las obras que beneficien a las comunidades de su circuito.
Otro de los diputados que apoyará la iniciativa, pero que pidió la reserva de su nombre, afirmó que “ya el directorio sabía que nosotros votaríamos a favor de la segunda vuelta y que nos comprometimos con el presidente en pasarla; mientras que él apoyaría y gestionaría los proyectos en los circuitos”.
Entre ellas, se mencionan el hospital de Chilibre, la carretera de Paso Canoa-Puerto Armuelles, proyectos de viviendas y repartición de materiales.
Pero el apoyar la segunda vuelta podría costarle a los diputados la expulsión y restarle más adherentes a ese colectivo.
El panameñista y fiscal del partido, José Isabel Blandón, indicó que el mensaje fue claro y la invitación está hecha para que aquellos que no acaten la decisión del directorio se vayan del colectivo hacia otro lado.
Agregó que el Partido Panameñista ha sido humillado por el presidente Ricardo Martinelli, que se dan destituciones de copartidarios en el gobierno y la posición que se asume es de principios, en defensa de la democracia y no es cuestión de obras circuitales o nombramientos.
Sostuvo que se determinará a lo interno del colectivo si se aplican sanciones a los diputados que apoyen la segunda vuelta electoral.
Ante este planteamiento, Osman Gómez expresó que Blandón no es dueño del partido y consideró una falta de respeto sus palabras contra personas que como él han dado bastante al panameñismo.
Gómez, del distrito de Barú, provincia de Chiriquí, manifestó que con su voto no le importa que lo expulsen, pero que no va a correr el riesgo de que no se desarrollen los proyectos por oponerse a la segunda vuelta.
Por su parte, el diputado José Luis Varela afirmó que serán las bases del panameñismo las que irán en contra de los diputados que no sigan la línea del partido.
Sin embargo, recordó a los diputados que fue su partido el que eliminó la revocatoria de mandato, por lo que sería contradictorio asumir la medida contra sus colegas.
En medio de la crisis, uno que renunció al partido Panameñista fue el subsecretario general de la Asamblea Nacional, Luis Eduardo Camacho, quien alegó que se iba porque la dirigencia del otrora Partido Arnulfista no apoya la propuesta de la segunda vuelta.
Hechos.
Pero mientras los panameñistas podrían dividirse, los diputados de CD apuestan por aprobar la segunda vuelta este mismo fin de semana en medio de la crisis política del país.
Entre tanto, el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, expresó en una entrevista en CNNque en ningún momento se le ha ofrecido a los diputados algo a cambio para que se cambien a las filas de CD y admitió que hubo hechos políticos que pudieron motivar algunas decisiones.
Por su parte, el vicepresidente Juan Carlos Varela señaló en su cuenta de Twitter, que Mulino confirma lo que declaré el martes 30, que “hubo hechos políticos que motivaron decisiones políticas”.
La ruptura de la alianza sigue dejando bajas, puesto que ayer, en horas de la tarde, se destituyó a María Eugenia Herrera, quien fungía como directora del Instituto Nacional de Cultura (INAC), y que en su momento dijo que no iba a renunciar.
Igualmente, se le redujo la cantidad de escoltas personales al vicepresidente Varela.
Una información revela que eran 21 los escoltas con los que contaba Varela y se le retiraron los que vigilaban su residencia.
Tras la ruptura, ya suman nueve las renuncias de miembros del panameñismo, con la de Foster Weeden, hermano del excontralor Alvin Weeden y quien denunció que existe persecución por parte del gobierno hacia los militantes de ese colectivo.
Por su parte, el nuevo canciller de la República, Roberto Henríquez, quien hizo su transición ayer en horas de la mañana, manifestó que hay renuncias en los consulados de Panamá en el mundo, pero desconoce quiénes son.