José Garzón, uno de los principales señalados en el peculado de B/. 1.6 millones perpetrado en perjuicio del Banco Nacional de Panamá aseguró desde prisión que directivos de la institución bancaria le ofrecieron un ascenso si callaba y dejaba de acusarlos.
Garzón, en una carta pública entregada por sus familiares, alegó que sus actividades delictivas fueron descubiertas por funcionarios del banco, pero que éstos lo obligaron a cambiarles miles de dólares todos los días.
Dijo que no se le ha permitido tener tratamiento médico para tratarse problemas sicológicos.
Alegó que espera se le llame a juicio, para que Panamá se entere de los negociados banco y de actos de corrupción.