El secretario general de la Asociación de Maestros Independientes (AMIA), Roberto Valencia, denunció ayer que algunos directores de diversos centros educativos del país, están impidiendo la inscripción de estudiantes en sus colegios para el periodo escolar 2003, por deudas que mantienen con las asociaciones de padres de familia.
Valencia manifestó que el pago de matrícula está prohibido y, sobre todo, impedir o rechazar el ingreso de los estudiantes al sistema educativo, cuando está establecido por Constitución que la educación en los centros oficiales, debe ser gratuita.
El docente pidió también a los padres de familia que asistan a las escuelas durante la realización de asambleas generales, ya que allí es que los dirigentes de las asociaciones de padres de familia, ponen unos montos exorbitantes, que después la mayoría no puede pagar.
"Si los padres de familia buscan a su verdadero representante, este tipo de problemas no se darían en los centros educativos", enfatizó.
Valencia hizo un llamado a los directores de escuelas para que matriculen a los niños, debido a que al inicio del año escolar los tendrán que aceptar de todas maneras, y se ocasionarán problemas con la falta de docentes.
En este sentido, la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, enfatizó que se ha divulgado hasta la saciedad que la matrícula no existe, por lo que los alumnos no necesitan pagar para ingresar a los colegios.
"Los directores saben que no hay ninguna condición que impida matricular a un estudiante, el pago de las cuotas es una relación del padre de familia individualmente con su propia asociación", sostuvo.
Las cuotas de las asociaciones de padres de familia son otra cosa, recalcó, asegurando que son los mismos padres de familia los que las acuerdan. "Nosotros no podemos intervenir en esto porque ellos mismos las aceptan", destacó.
Precisó que son los padres de familia los que tienen que presionar a sus asociaciones para que no les cobren montos tan altos.