Ahora, esta dirigencia aprobó exigir a las autoridades de la UP que rebajen el costo del diploma, cuyo precio es de B/.50.
El Consejo General Universitario aprobó esta semana someter a auditorías periódicas los fondos generados por los cafés internet, centros de copiado y llamadas a celular.
También les exige a los estudiantes abrir cuentas a nombre de las facultades en la Caja de Ahorros y el Banco Nacional de Panamá. Además, deberán pagar la tarifa eléctrica y de teléfono, así como el alquiler de los locales.
Sin embargo, los dirigentes estudiantiles comenzaron a presionar a las autoridades en otros puntos económicos.
El secretario general de la UP, Miguel Ángel Candanedo, reconoció que los jóvenes tienen muchas limitaciones económicas y prometió que tomarán en cuenta la sugerencia de rebajar el costo del diploma.
Pero los estudiantes no sólo exigen la revisión del costo del diploma, sino también el precio de las certificaciones y autenticaciones que emite la universidad.
El rector de la UP, Gustavo García de Paredes, ha advertido en el transcurso de la semana que "no permitirá chantaje alguno de ningún grupo estudiantil", aludiendo a las exigencias que ahora hacen los grupos políticos.
La Universidad de Panamá cuenta con una matrícula estimada en los 70 mil estudiantes, repartidos en los diferentes centros regionales de todo el país.
En la actualidad, los grupos universitarios le adeudan a la UP unos B/. 87 mil en electricidad, alquiler y teléfono.
El departamento de Auditoría Interna de la UP fiscalizará estos fondos y los estudiantes deben presentar un informe bimestral sobre su uso.
"El diputado que no venga -a la Asamblea- no cobra. Si el suplente hace el trabajo, entonces que sea él quien cobre", enfatizó.
Sostuvo que dentro de los cambios aprobados en primer debate en la Comisión de Credenciales se introdujo la posibilidad de que si el diputado principal pasa los 30 días de licencia, el suplente sea el que devengue el salario del principal.