El dirigente magisterial Luis López pidió cárcel para los directores de planteles y los contadores a los que se les demuestre que han malversado fondos provenientes de la Ley 13.
Todo aquel funcionario al que se le demuestre que tuvo algún tipo de participación en estos actos debe recibir "sanciones ejemplares", no basta con que el Ministerio de Educación traslade a los directores a una oficina "refrigerada" como se ha hecho anteriormente y simplemente todo quede como si no hubiera pasado nada, consideró.
Desde el momento que se compruebe que existen malos manejos con los fondos de la Ley 13 los involucrados deben ser separados del cargo y hay que suspenderles el pago del salario y en el caso que después de la investigación se demuestre que no incurrieron en ninguna lesión patrimonial, se les pagaría de manera retroactiva.
López responsabilizó al Ministerio de Educación por la actitud pasiva, frente a estos casos, pues lo pagos de la Ley 13 se iniciaron hace más de una década y se han dado muchas irregularidades y hay que ver cuántos áuditos se han hecho.
Manifestó que desde hace muchos años se hacía evidente que muchos planteles estaban en muy malas condiciones, pero las casas de los directores se convertían en residencias "lujosas" y compraban autos de miles de dólares.
Cómo puede ser esto cuando el director de un plantel gana una salario que está entre B/.800 y B/.1,000 mensuales, cuestionó López.
Mencionó además que hay planteles como el Instituto Nacional y el Richard Newmann en los cuales en la noche funcionan otros planteles y por lo tanto reciben dos partidas anuales y los edificios de estas escuelas están en malas condiciones.
López reiteró que hay que tomar las medidas administrativas y legales contra los funcionarios a los cuales se demuestre que están vinculados en los malos manejos de estos fondos.