La explosión de un tanque de gas en uno de los apartamentos ubicados en los edificios Hortensia, en el sector de La Porqueriza, en Pueblo Nuevo, tuvo consecuencias fatales.
Roberto Alexander Peterkin, de 46 años, murió la noche de ayer, mientras su apartamento era consumido por las llamas.
Su vida se apagó, igual que el suministro de energía que fue retirado días atrás en su vivienda, ante lo cual, tenía que alumbrar su casa con velas.
Este solitario hombre en el pasado laboraba como guardia de seguridad hasta que sufrió un derrame que lo dejó discapacitado en el 2003.
Desde entonces vivía solo en su departamento. Dependía de la ayuda de su ex concubina Oriela Lucero, con la que tuvo dos hijas.
Lucero contó a , que era ella quien le limpiaba la casa y le lavaba la ropa, pero por la situación económica el ahora difunto se alimentaba en una casa de ancianos.
Peterkin sólo tenía dos hermanas que residen en Colón, ya que sus padres murieron hace años.
Su hija mayor, de 17 años, lo recordó como un hombre con buen sentido del humor, y que la celaba mucho, pues no le gustaba verla acompañada de ningún hombre.
"Todavía recuerdo la última vez que estuve con él, fue el mes pasado cuando fuimos a Colón a la casa de mis tías a pasear", dijo notablemente afligida.
Este incendio además causó daños materiales en la vivienda contigua y la emanación de humo afectó al vecino del occiso, Wheatley Corney.