Por el placer de bailar bajo el destello de luces interminentes al compás de piezas de rock duro, por ejemplo, los jóvenes no le prestan atención a las bajas condiciones de los servicios sanitarios de varias discotecas.
Por eso es que los funcionarios estiman que el problema de estos lugares de esparcimiento frecuentados por los adolescentes, no sólo se circunscribe al incumplimiento de normas de seguridad como lo ha planteado el Cuerpo de Bomberos de Panamá, sino que, además, están violando las medidas sanitarias que existen para el funcionamiento de este tipo de negocios, indicó Carlos Rodríguez, director de la Región Metropolitana de Salud.
El funcionario señala que los empresarios van al Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y sacan el permiso e instalan el establecimiento, sin pasar por los requisitos contemplados por las autoridades de salud, contraviniendo así las disposiciones existentes, pues ellos deben acudir a esta instancia para que se les den las especificaciones que se deben cumplir para este tipo de local.
Las discotecas, por ejemplo, para operar necesitan tener permiso del Cuerpo de Bomberos, todas las personas que sirven en estos establecimientos deben poseer carnét de salud y de manipuladores de alimentos, pues están manejando bebidas, pero lo que más se exige son las medidas de seguridad, explicó.
Además, si son lugares de venta de bebidas alcohólicas deben tener permisos de la Junta Comunal y de la Alcaldía para el expendio de este tipo de productos y deben cumplir con mecanismos para minimizar el ruido en las áreas externas del local.
Para el director de la Región Metropolitana de Salud, el problema radica en que cuando este tipo de negocios se instalan no van a las autoridades del ramo, teniendo repercusiones en la sociedad.
Actualmente existe otro problema y es que el Ministerio de Salud cuenta con un número reducido de inspectores para realizar la labor de vigilancia para que se cumplan las normas sanitarias, y lo que se trata de hacer es acudir cuando se presentan las denuncias.
Constantemente se reciben quejas, señaló el funcionario, y en estos momentos hay varias quejas en contra de lugares como Discoteca Stone, Café Dalí, Club 844 y Blue, estos últimos ubicados en el sector de San Felipe, entre otra gran cantidad de lugares de esparcimiento que operan en la ciudad de Panamá.
En este sentido, el Ministerio de Salud luego de realizar las pruebas de ruido y sonido procede a ejecutar una evaluación de la condición en que funciona el local.
Se están haciendo las inspecciones y obligando a los dueños de estos negocios a sacar sus permisos sanitarios, pues es muy importante que se haya sacado este tema a colación para que se corrijan estas irregularidades, pues casi ninguna de las discotecas en Panamá cumplen con las normas de seguridad, indicó Rodríguez.
Los inspectores del ministerio evalúan si se cumple con el permiso sanitario, servicios en buenas condiciones, agua caliente, si los empleados poseen sus carnets de manipuladores encontrándose una gran cantidad de irregularidades.
Entre la mayor falta que se comete está la falta de permisos sanitarios con lo cual se procede a sancionar al dueño del local con una multa que va hasta los cien balboas dependiendo de la gravedad de la falta.
Si bien la ley es clara y establece que los locales que no cumplan con los permisos sanitarios deberán ser cerrados, las autoridades por razones económicas y no entorpecer el desarrollo de sus actividades no lo hace y se les da la facilidad para que de la forma más rápida corrijan las faltas en las cuales han incurrido.
Muchas veces indicó el funcionario, los empresarios se hacen los vivos y por otro lado el Ministerio de Comercio e Industrias no les explica a quienes sacan este tipo de licencias de operación, los pasos a seguir para iniciar su funcionamiento.