El exvicepresidente de la República, Ricardo Arias Calderón, estimó que el discurso del expresidente norteamericano, James Carter, en el acto de transferencia del Canal de Panamá, "nos ayuda a superar la hipoteca de la enmienda De Conccini, mientras que en su intervención, la presidenta panameña, Mireya Moscoso, supo interpretar el sentir de los panameños".
Arias Calderón, quien dijo sentirse motivado por ambos discursos, consideró que el expresidente Carter dejó ver claramente que Estados Unidos está dispuesto a defender el derecho al libre tránsito y cooperar con Panamá para que la vía acuática siga sirviendo a la comunidad marítima internacional.
Por otro lado, señaló que la mandataria Mireya Moscoso, en su intervención desde el punto de vista histórico, reconoció el aporte de varios panameños, que con sus luchas hicieron posible que hoy estemos a pocos días de recibir la vía acuática, tales como Harmodio Arias y Omar Torrijos. Fue un discurso sin mezquindad y respetuoso de la historia, señaló Arias Calderón, destacando además que, la presidenta supo recoger el sentimiento de que el Canal es de todos los panameños y no de un grupo en particular.
A juicio del exvicepresidente Calderón, la presidenta se proyectó al establecer la necesidad de que la Autoridad del Canal, tenga una real autonomía para alejarla de los vaivenes políticos, atendiendo el problema de la seguridad, el derecho laboral, así como el derecho de los usuarios.
Dijo que la mandataria ha sabido recoger el sentimiento de la población, en el sentido de que el Canal también debe ser un elemento fundamental en la lucha contra la pobreza y está vinculado a la economía, razón por la cual calificó el mensaje como "realista " y menos afectivo.
Destacó, igualmente, que la presidenta en su discurso no se refirió al tema del Plan Estratégico de Seguridad Nacional, hecho que a su juicio denota una decisión de la mandataria, de retomar el tema de la seguridad, pero de otra manera.
Espera que la ausencia de este tema en su discurso, sea un indicativo que la adopción de un plan de seguridad para el país, sea el resultado de un consenso entre todas las fuerzas políticas del país, es decir, una decisión democrática y no una imposición.