Las deficiencias en las funciones ejercidas por las entidades municipales intentan ser subsanadas y corregidas, afirmó la procuradora de la Administración, Alma Montenegro de Fletcher, durante un seminario para funcionarios de estas dependencias.
"Los funcionarios municipales quieren aprender a trabajar mejor y por eso La Asociación de Municipios de Panamá (AMUPA) ha cumplido un papel mejorándolo en esta etapa, para que los funcionarios electos se comprometan a que deben ser verdaderamente servidores públicos", dijo.
Afirmó, que los servidores públicos en estas entidades municipales deben trabajar eliminando los criterios que dañan el ejercicio del gobierno municipal como son arbitrariedades, el compadrazgo, corrupción, y no hacer un trabajo responsable.
La AMUPA, busca inducir a los alcaldes, concejales y representantes, a buscar la uniformidad de las actuaciones de sus funcionarios para que los gobiernos municipales puedan tener mayor preponderancia en sus funciones regionales.
El proyecto busca capacitar a las autoridades locales electas el 2 de mayo, en el fortalecimiento de la capacidad pro positiva y de gestión de los gobiernos locales. Asimismo, proveer a estas autoridades de las herramientas necesarias para tener mayor competencia y responsabilidad en sus tareas.
Ni siquiera las maras centroamericanas han podido establecerse en Panamá. El sociólogo sostiene que no existe una conexión entre las maras y las bandas panameñas, ya que sus estilos, historia, raíz y sentimientos son diferentes.
El sociólogo explicó que el tráfico de drogas es uno de los mayores problemas de nuestro país, porque resuelve a las personas. Muchas familias han construido y ampliado sus casas, educado a sus hijos y se alimentan a punta del dinero que le genera esta actividad delictiva.
Gilberto Toro sostiene que si se ocupa a los miembros de las bandas criollas en un programa de desarrollo, en el cual no tengan tiempo para fumar su "feeling" o para "pensar monstruosidades", nadie se metería con nadie.
Ellos le han expresado que quisieran un trabajo que a la hora de la salida sólo les diera ganas de comer y descansar. El experto instó a quienes trabajan con bandas a tomarse a todos los barrios con proyectos y no suscribirse sólo a grupos o sectores.
Toro concluyó señalando que el delincuente de hoy cree que se puede entrar y salir de ese submundo, y que cualquier necesitado se atreve a jugar a delincuente. Lo triste del caso es que la justicia no perdona y no hace diferencia entre un delincuente novato, que por razones sociales se vio empujado a actuar, frente a un experto, quien generalmente no está preso".
Los policías juran honrar y defender las leyes y a los ciudadanos, pero algunas veces le dan prioridad a sus intereses y necesidades personales que a ese juramento.
El 12 de mayo pasado, un capitán, jefe de la sub estación de San Carlos, y un cabo, transgredieron las normas y fueron detenidos por sus colegas por estar involucrados presuntamente en un "tumbe" de drogas. Seis agentes más fueron investigados.
Otro capitán fue puesto a órdenes de las autoridades cuando intentó ingresar a un centro penitenciario con un kilo de droga para unos detenidos extranjeros.
El subcomisionado Juan Cerezo se defiende diciendo que si se habla de narco policías, también tendría que anteponerse ese adjetivo a otras profesiones: narco abogados, narco banqueros, entre otros. Añadió que desde el momento en que un agente viola la Ley deja de considerarse como tal y es tratado como un delincuente común.
El sociólogo Gilberto Toro manifestó que la mayoría de nuestros policías son vecinos buenos, cuya convivencia en un ambiente donde hay delincuencia se hace muy difícil.
Con esta razón, el ex candidato presidencial Ricardo Martinelli, justificó la creación de una ciudad policial, donde los policías no tuviesen que convivir con los delincuentes. Pero el sociólogo considera que esa no es la solución.
La clave está en darle mayores incentivos a los agentes y sanear la institución de malos elementos, porque de nada sirve que como unidad actúe según todo lo que se le enseñó en la academia, cuando sus superiores estén involucrados en ilícitos.