El informe elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), revela que la mayoría de estas acciones tomaron lugar en Panamá (22 veces) y Chiriquí (4). Del total, 29 eran ciudadanas panameñas, mientras que las otras tres eran extranjeras, dejando a 38 infantes en orfandad.
La mitad de estos crímenes, resultaron en situaciones en las que el asesino no congeniaba relación alguna con su víctima. Otros aportes del estudio, manifiestan que 57.1% de las fechorías perecieron en féminas entre los 11 y 20 años de edad.
Haciendo frente al incremento de casos en la provincia de Chiriquí, el Instituto Nacional de la Mujer construye un albergue en Las Cañas en el distrito de Dolega y se trabaja a nivel interinstitucional con la participación de los Alcaldes, la Policía Nacional, el ministerio de Salud y los corregidores, en vista que uno de los problemas que enfrentan las agredidas es no tener un lugar donde refugiarse junto a sus hijos, mientras sus casos son evaluados en los tribunales.
En la actualidad hay siete redes locales contra la violencia doméstica en los distritos donde se están registrando la mayoría de los casos (David, Dolega, Barú, Renacimiento y San Lorenzo).