El Banco de Sangre del Hospital Santo Tomás (HST) requiere que al menos 70 personas al día donen voluntariamente; sin embargo, la realidad es que al mes solo dos lo hacen.
Una de las razones para que se registre esta disminución de donantes es la “comercialización” del líquido sanguíneo.
Heriberto Espino, jefe médico del Banco de Sangre del (HST), explicó que el 60% de la sangre que las personas entregan para reponer la utilizada es comprada y no donada.
Manifestó que se deben mejorar las condiciones de atención de las personas que asisten a donar para evitar que se promueva la comercialización.
Lamentó que no se tenga un control sobre la forma en que los familiares de las personas que necesitan una transfusión llegan a arreglos económicos con individuos que se dedican a vender su sangre.
Dijo que el promedio de transfusión es de 180 a 200 pintas por semana y en los casos que más se necesita es en heridas con arma blanca y de fuego.