El índice de población analfabeta de Panamá se redujo de 10.7% registrado en 1990 a 7.6 %, según cifras del censo realizado en el año 2000, lo que quiere decir que actualmente hay 168,140 personas que no saben leer ni escribir, reveló el director nacional de Educación de Jóvenes y Adultos del Ministerio de Educación (MEDUC), Luis A. Bonilla. De acuerdo con Bonilla, esta cifra pone a Panamá a la vanguardia en el proceso de alfabetización que desarrollan los países de la región.
El aspecto negativo está en que son las comarcas indígenas las que mantienen los más altos índices de analfabetismo, cuya mediana porcentual supera el 37%, cifra bastante alta si se compara con la provincia de Panamá, cuyos índices no llegan al tres por ciento.
Según el funcionario, el MEDUC prevé invertir estas cifras con la próxima campaña de alfabetización que se iniciará en marzo de 2002 y donde se enseñará a leer y escribir a 170,207 personas con edades de 10 años en adelante. Agrega que una vez culmine el programa, los índices de analfabetismo se reducirán en un 90% en las zonas indígenas y un 97% en las áreas metropolitanas y rurales no indígena.
"A esta fecha ya tenemos elaboradas las estrategias que utilizaremos durante la campaña y sólo nos queda determinar las áreas más sensibles para atacarlas con mayor personal", indicó Bonilla. Anotó que tradicionalmente estas áreas sensibles han sido las indígenas, por lo que se prevé que será en las diversas comarcas existentes donde se hará mayor énfasis. Respecto a los motivos que han hecho que este sector poblacional concentre los mayores índices de analfabetismo, el funcionario explicó que ello se debe a su ubicación geográfica, que por lo general está en zonas de difícil acceso.
Sumó el hecho de que tradicionalmente ciertos grupos indígenas son muy nómadas y por razones económicas emigran de un área a otra, ya sea para la siembra y cosecha del café o por otras actividades. A nivel de provincias, los mayores índices de analfabetismo se encuentran en Darién, con un 23%; Bocas del Toro, con 16.9 y Veraguas con 15.2%. En la península de Azuero los índices superan el 10%.
LA METODOLOGIA
Para que un niño aprenda a leer y escribir debe pasar por un proceso relativamente largo, lo que no sucede con un adulto en las mismas condiciones porque ya ha desarrollado ciertas habilidades que un infante por primera vez experimentaría. Bonilla explica que para la alfabetización de personas adultas se ha desarrollado una técnica de enseñanza denominada el ABCD en español, que consiste en un método de asociación que conjuga letras con figuras y que permitirá que el individuo aprenda a leer y escribir en tres meses.
El ABCD en español consiste en dos tabloncillos parecidos a un juego de mesa, con pequeñas fichas que la persona deberá asociar con las letras de forma analítica y no mecánica. Este sistema procura que el individuo aprenda también las cuatros operaciones matemáticas básicas que son: suma, resta, multiplicación y división. "Tenemos muchos casos de personas que han aprendido a leer y escribir hasta en dos meses con esta metodología", indicó en forma entusiasta. Los jóvenes y adultos que participan en el programa deben asistir durante tres o cuatro horas por tres días a la semana al centro donde se imparta la clase.
El profesor Bonilla aclaró que no todo termina allí, ya que aún cuando a la persona se le enseña a leer, escribir y desarrollar operaciones matemáticas, debe ingresar entonces al sistema básico para iniciar el ciclo educativo. "El individuo continuará en el sistema de enseñanza si así lo desea, aquí no lo podemos obligar a que permanezca", sostuvo. Agrega que satisfactoriamente la inmensa mayoría de los que participan en la campaña de alfabetización continúan sus estudios.