Así de contundente fue el dirigente magisterial, Luis López, quien adelantó que el próximo 14 de julio realizarán una asamblea con los gremios magisteriales en el Domo de la Universidad de Panamá y determinar las acciones a seguir.
Los docentes esperan que este jueves el Ministerio de Educación, que hizo una contra oferta de aumento escalonado de 60 dólares en tres años, presente otra propuesta más cónsona con la realidad.
"De no mejorar esta cifra, iniciaremos piqueteos, marchas y en última instancia, una gran huelga", expresó López, lamentando que el titular de Educación, Miguel Ángel Cañizales, insista en que los 190 dólares que piden es mucho dinero.
El dirigente precisó que la historia revela que los educadores no sólo han salido a las calles a pedir aumento salarial, sino que también lo hicieron para protestar en contra del alza de la luz y la no privatización del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales.
Este último argumento es utilizado por los gremios magisteriales para defenderse de las críticas de varios sectores de la sociedad civil, a raíz del anuncio de acciones de fuerza como medida de presión.
Pero los gremios magisteriales no sólo están pidiendo mejoras salariales, sino que exigen a las autoridades que obliguen a los directores de planteles educativos a utilizar los fondos correctamente y mejorar las condiciones de las escuelas.
En ese sentido, López lamentó que estudiantes del colegio Fernando De Lesseps, ubicado en Arraiján, hayan tenido que convocar a una huelga días atrás para presionar al Ministerio de Educación a dotar el plantel con computadoras.
Las autoridades, por su parte, al hacer las investigaciones sobre este caso en Arraiján, descubrieron que el colegio tenía una cuenta bancaria por el orden de cien mil dólares.
Por ello, el dirigente expresó "no vamos a tolerar esos descuidos y negligencias".
El docente explicó que sus colegas están haciendo los esfuerzos para cambiar la imagen del sector educativo, pero cuando se tiene que ejecutar el presupuesto existen sectores que no quieren hacer su trabajo.
Recordó que han participado en la aprobación de la Ley del Seguro Educativo, la Ley de la Enseñanza Obligatoria del Inglés y las Leyes de Descentralización de la Educación, pero que a final de cuenta no hay resultados concretos. Los educadores son conscientes que ellos también tienen la culpa de que la calidad de la educación del país no sea la mejor.
Reconocen que hay docentes que "no quieren prepararse, que son analfabetas tecnológicos y que están desfasados".
En definitiva, López recomendó a las autoridades educativas a exigir un mayor desempeño profesional y a su vez, ofrecerle una buena motivación o incentivo económico a este sector. A pesar que el Ministerio de Educación tiene un presupuesto récord de 504 millones de dólares, los resultados de la calidad de enseñanza no se ven.
El jefe de la cartera, Miguel Ángel Cañizales, ha indicado que por el momento, el Gobierno sólo puede aumentarles 60 dólares que serían escalonados, propuesta que rechazan los gremios docentes, que advierten protestas y manifestaciones.