Las piedras y la violencia fueron, nuevamente, el mecanismo de protesta de los estudiantes.
Por casi cuatro horas, los alrededores del Colegio Ángel Rubio se convirtieron en zona de guerra.
Cesar Sopalda, dirigente estudiantil, dijo que piden mejoras de la estructura del plantel, pues los baños parecen "de cantina", quieren que la enfermería funcione y que la hierba sea cortada.
Además, piden la utilización de una camisa manga larga y actividades de recreación.
Mientras que otros estudiantes, con pancartas en mano, exigían la remoción del director del plantel, Juan González, a quien calificaron de " irrespetuoso", ya que en varias ocasiones les ha llamado "terroristas".
Lo expresado por los alumnos cobró vigencia poco después.
González, con una actitud hostil, culpó a los medios de comunicación de lo que estaba pasando en el Ángel Rubio.
Aunque algunas autoridades del Ministerio de Educación (MEDUCA) trataron de mediar para que las cosas no se fueran a mayores, no hubo quién impidiera los destrozos.
Tanto al director como a un sargento que trató de buscar la paz, le llovieron las piedras.
Los alumnos estaban alterados y no dudaron en atacar a quienes les pasaban cerca. Cuatro autos resultaron con vidrios rotos, mientras que a un bus de la 24 de Diciembre le rompieron el parabrisas y dos ventanas.
A lo anterior, se sumó un teléfono público que fue vandalizado y un vendedor de chichas y empanadas que resultó agredido en su intento por trabajar.
Los protagonistas de estas acciones no tuvieron compasión, ni de sus propios compañeros, pues en su afán de que se les unieran, les lanzaron piedras, lo que dejó como resultado un estudiante con la cabeza rota.
Al lugar acudieron agentes antidisturbios de la Policía de San Miguelito, quienes al intentar dialogar con los quejosos fueron recibidos con piedras.
La vía Domingo Díaz fue reabierta a las 2: 45 p.m.
Por otro lado, Mirna Crespo, directora Nacional de Educación, anunció que el colegio permanecerá cerrado temporalmente, hasta tanto se cuantifiquen los daños y se ubique a los responsables, "porque tienen que hacerse responsables".