El diálogo y la negociación fueron superados por los disturbios protagonizados por trabajadores de la construcción y la Policía Nacional, plantea el semanario de la Iglesia Católica, Panorama Católico.
Destaca que la actitud asumida por ambas partes desembocan en violencia, independientemente de la justificación que se argumente.
¿De qué han servido los destrozos protagonizados, los perdigones y gases lacrimógenos lanzados? ¿Qué fruto han dado?, se pregunta la Iglesia.
Sostiene que desde el punto de vista de cada cual, nadie es culpable, pero ninguno es del todo inocente.
"Ningún acto de violencia está justificado, independientemente de que se defienda un derecho o se preserve el orden público", agrega.
"Este tipo de violencia observada no soluciona ni aprovecha, más bien divide y alimenta rencores", señala.
El semanario católico hace un llamado a las partes a que retornen a la cordura para que estos episodios de violencia no se repitan.