HACE UN tiempo, el crítico de arte y curador español, Gerardo Mosquera, definió a la ciudad de Panamá, en una conferencia dictada en Cuba, de una manera muy particular.
La recreó como un centro de recepción de inmigrantes asiáticos, europeos y latinoamericanos, con una urbe que, a sólo 15 minutos, aloja a medio millón de hectáreas de bosques, miles de millones de metros cúbicos de agua pura y 850 clases de animales silvestres, advirtiendo que hay más variedad de aves en Panamá, que en toda América del Norte, incluyendo México.
Pero además de su biodiversidad, también destacó sus más de 150 bancos, su comercio e infraestructura, que sin duda, son motivo de orgullo para los panameños.
En ese sentido, y tratando de no perder la objetividad, Guillermo Villarreal, del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), advierte que no puede dejar de reconocer que Panamá tiene particularidades muy bien diferenciadas del resto de Centroamérica.
Como ejemplo, comenta que el clima de negocios en Panamá es mucho más expedito y abierto, con una economía más diversificada y con un perfil de país mucho más cosmopolita que Centroamérica.
"Panamá es un país de servicio abierto al mundo, contrario a los de Centroamérica, donde hay una economía de agroindustria", dijo, aclarando que con ésto no quiere decir que somos mejor o peor que el resto de la región, sino que somos diferentes.
El sólo auge de los grandes centros comerciales en el país es para Villarreal una diferenciación bien importante, debido a que da un perfil de ciudad mucho más distinto a los de la región.
"No quiero decir que Centroamérica no esté avanzando, pero creo que Panamá para propios y extraños, es una ciudad que sorprende y que la gente no espera cuando viene por primera vez.
"Sorprende su arquitectura, su gente, su desarrollo urbanístico, sus comunicaciones y su visión del mundo en general", dijo al destacar que estos son valores dignos de ponderar.
Villarreal comentó adicionalmente que Panamá muy pronto debe estar próximo a convertirse en un centro de compras internacional. "Ojalá que eso ocurra más pronto que tarde, para que la gente en lugar de ir a comprar a Miami, venga a comprar a Panamá. Esa es una de las tareas que tenemos que terminar de desarrollar", advirtió.
También expresó que el vendernos mal no es un problema del país, sino de los panameños. "Tenemos que aprender a vendernos mejor y a vender más nuestras cualidades, oportunidades y ventajas. Nadie vende hablando mal del producto", enfatizó.
No obstante, Panamá es mucho más que un país comercial, debido a que igualmente llama la atención su moderna infraestructura, tanto así que es comparada con la ciudad de Nueva York.
Para quien lo dude, es válido citar que hace dos años un par de extranjeros iban embarcados clandestinamente con rumbo a Estados Unidos. Justo cuando atravesaban nuestras aguas, vieron las grandes edificaciones al pie de la bahía de Panamá y de inmediato, al confundirlas con las de Manhattan, en Nueva York, sin más, se lanzaron al mar.
Otra anécdota que vale la pena mencionar es que hace algún tiempo un pintor argentino residente en un vecino país centroamericano confesó que si hubiese conocido primero a Panamá, se hubiese quedado viviendo aquí porque "Panamá es una ciudad".
De hecho, según el sitio web skycraperpage.com, después de México, Brasil y Buenos Aires, Panamá es la ciudad con mayor cantidad de edificios altos en Latinoamérica, incluso se espera que para el 2009, el país tenga el más alto de la región.
El portal en mención, especializado en el tema, indica que en la ciudad de Panamá de los 64 construidos, 11 tienen más de 40 pisos. Entretanto, actualmente hay un total de 106 en construcción, entre ellos, uno de 93 pisos y otro de 61. El resto tiene elevados niveles de altura.
Del mismo modo, detalla que hasta el momento hay 21 edificios propuestos, 11 de ellos con más de 50 pisos, mientras que los demás no tienen menos de 27.
Para el 2009 se espera que esté listo el rascacielo "Palacio de la Bahía", el cual es edificado en la avenida Balboa con un total de 93 pisos. Se espera que una vez culminado, sea el más grande en América Latina.
No obstante, el próximo año podría empezar la construcción del edificio "Ice Tower" en Costa del Este, propuesto para estar listo también en 2009, pero que contaría con 104 pisos y ocho elevadores, que lo convertirían en el rascacielos más grande de Latinoamérica.
Diversidad y rascacielos en el centro de América
Un ambiente cosmopolita y grandes megaproyectos revelan al Panamá del siglo XXI.