Nación

Divulga nueva ruta para tráfico de drogas y armas


Una nueva denuncia sobre la utilización de las áreas adyacentes a la frontera entre Panamá y Colombia para el trasiego de armas, drogas y para la movilización de los insurgentes colombianos, fue divulgada ayer a través del diario El Tiempo de Bogotá.
De acuerdo con la publicación del diario El Tiempo, "ahora las armas y las drogas entran y salen por el Medio Atrato", que es una zona vecina a la frontera entre Colombia y Panamá, que también es utilizada por los grupos armados para movilizar hombres.
Para el comandante de la Brigada 17 del Ejército de Colombia, general Pauxelino Latorre, citado por el medio colombiano, esa es la nueva ruta del frente 57 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y del bloque Élmer Cárdenas, de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá.
Según la fuente, en el pasado las armas entraban por el Golfo de Urabá hasta Turbo, pero que por los controles colombianos ahora utilizan más las cabeceras de los ríos Salaquí y Truandó, en Riosucio, ubicadas en el Departamento del Chocó, fronterizo con Panamá.
"De allí bajan al Atrato y llegan a zona rural de Murindó, en el Medio Atrato. Murindó es como un centro de acopio para la guerrilla, por eso se lo están disputando ambos grupos", aseguró el oficial. No obstante, aclaró que la droga hace prácticamente el mismo recorrido, pero en sentido contrario. Juradó, del lado del Pacífico chocoano, también es utilizado como puente para el transporte de armamento.
En el puerto de Turbo, que es utilizado a veces, sobre todo, por los paramilitares, fue por donde, en el 2001, desembarcaron el arsenal nicaragüense de 3,000 fusiles AK-47 y 5 millones de balas calibre 7.62 milímetros, avaluado en más de 5 millones de dólares.
Por causa del conflicto colombiano, los paramilitares entraron en enero pasado a las comunidades indígenas de Paya y Púcuru, en la provincia de Darién, donde asesinaron a cuatro personas y ocasionaron el primer desplazamiento masivo en ese país. En la retirada, el grupo secuestró a tres extranjeros del equipo de la National Geographic, con el pretexto de evitar que cayeran en poder de la guerrilla.
Por otro lado, el jefe del Comando Sur, general James T. Hill, expresó que el uso de territorios deshabitados en Centroamérica por parte de terroristas y narcotraficantes, es una de las principales preocupaciones militares de Estados Unidos en el área, por lo que propuso a los jefes de los ejércitos del istmo, "regionalizar" esfuerzos ante estas amenazas.
Una información divulgada por La Prensa de Nicaragua en la reciente Conferencia de Seguridad de Centroamérica, Hill redefinió el papel de las fuerzas armadas regionales bajo un nuevo concepto de soberanía que pasa por combatir amenazas transnacionales en "territorios sin gobierno" (extensas áreas de Centroamérica en que no existe presencia del Estado), más que enfrentamientos entre países vecinos.
"Actualmente, la amenaza a cada uno de nuestros países no está en la fuerza militar del país vecino o en una fuerza invasora extranjera. La amenaza de hoy es el terrorismo, el narcotráfico, el tráfico de armas, la falsificación de documentos, los cabecillas del crimen organizado, el lavado de dinero", le dijo Hill a los jefes militares de Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala y que publicó el referido diario nicaragüense.
"Estas amenazas son las malezas que son plantadas, crecidas y desarrolladas en el suelo fértil de los territorios sin gobierno, tales como los litorales, ríos y áreas fronterizas deshabitadas. Esta amenaza es regada y fertilizada con el dinero de las drogas, la venta ilegal de armas y el tráfico humano", agregó Hill en su discurso.
El jefe del Comando Sur manifestó a los militares centroamericanos que posterior a una visita que realizó en diciembre del 2002 a Centroamérica, había juntado a sus comandantes de los grupos militares del área "para desarrollar ideas sobre cómo podemos regionalizar" los esfuerzos militares en la lucha contra estos delitos.
De acuerdo a este análisis, el Comando Sur considera que el narcoterrorismo es la principal fuente de apoyo de los grupos islámicos como Hamas, Hizballah, Al Gammat y otros, quienes estarían operando en combinación con el tráfico de drogas y de armas.
"Puesto de manera sencilla: las ventas directas de drogas y el dinero lavado, apoyan operaciones de terrorismo a nivel mundial. Ese es un hecho, no una especulación", dijo Hill a los generales centroamericanos.
Frente a estos hechos, Hill les pidió a los ejércitos del área, que agilicen sus esfuerzos en "respuestas combinadas" ante la flexibilidad mostrada por los narcotraficantes y terroristas que han hecho "considerables ajustes" a sus operaciones tácticas y aéreas.
"Si no somos lo suficientemente ágiles para anticipar y contrarrestar estos ajustes, nos encontraremos siempre un paso atrás con información vieja e inexacta, golpeando sombras", señaló el general estadounidense.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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