La ministra de Educación, Lucy Molinar, restó importancia a los ultimátums dados por siete dirigencias magisteriales para entablar un diálogo.
Molinar señaló que los educadores no han solicitado cita para conversar con ella y que los plazos lanzados “no son necesarios”.
La Asociación de Profesores de Panamá, que aglutina a cinco dirigencias de docentes, dio plazo a Molinar hasta el 31 de marzo para tratar temas de aspecto salarial y de estabilidad laboral. Mientras que la Coordinadora de Unidad Magisterial anunció que espera respuestas antes del 14 de marzo.
Andrés Rodríguez, dirigente magisterial, calificó la respuesta de Molinar como “irrespetuosa” y prueba del “desprecio” hacia los educadores.