Nación

Docentes no le temen al "cerco de hambre"

Los educadores vieron reflejado un descuento de 4 días, mientras que la próxima quincena no recibirían nada.


EN más de 20 años de docencia, los esposos Bósquez saben muy bien lo que implica una huelga. No sólo conocen el llamado "cerco de hambre", sino que han probado el sabor de la destitución.
Marlene y Dixon Bósquez, maestra y profesor respectivamente, en 1996 vivieron esta situación.
Dixon, con dos bebés, uno de año y medio, y el otro de siete meses, fue uno de los 125 despedidos por el entonces ministro de Educación, Pablo Thalassinos.
En aquel tiempo, para hacerle frente a las necesidades, y tras tres meses sin cobrar, recibieron el apoyo de sus colegas.
Esta ayuda implicó desde la compra de leche hasta el pago de la niñera.
Hoy, diez años después, se encaminan a una situación similar, aunque más difícil, según dicen.
Como los niños están más grandes (10 y 12 años), Marlene, antes de irse al bastión de lucha, la escuela República de Venezuela, les cocina en la madrugada.
La pareja está tan sumida en la huelga, que Dixon, como profesor de música, compone las canciones, mientras que ella se encarga de la famosa "olla común".
A diferencia de otros, en el hogar de los Bósquez cada día de descuento es doble. El del pasado 9 de agosto representó para ellos la suma de B/.67, equivalente a medio supermercado.
Pero a ellos, esto no los tomó por sorpresa. Con antelación se prepararon, guardando cada uno el pago de su décimo tercer mes.
Contrario a otras, para Marlene esta huelga ha sido tan difícil, que en una ocasión casi desiste porque la insultaron.
"A veces me deprimo y lloro, pero Dixon es más fuerte y me da resistencia", detalló.
Paradógicamente, Marlene le debe sus estudios a becas otorgadas por el general Omar Torrijos.
Por ello se dice: "Si mi papá Torrijos viviera, ya hubiera resuelto el problema, en cambio, su hijo vive en el país de las maravillas".
Si bien ayer los Bósquez tuvieron casi B/.250.00 en descuentos, han dicho que no regresarán a las aulas, aún cuando se repita la historia de la destitución.
La maestra Marlene de Bósquez dice que pese a la adversidad, seguirán adelante, no por dinero, sino por dignidad.
"Si perdemos ésta, en el futuro el Ministerio de Educación hará lo que quiera con nosotros", advirtió.
Marlene es hija de educadores. En su familia hay varios en esta profesión.
"El himno al maestro" fue la tonada que le cantaron a su madre en el sepelio.


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249809
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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