Para recordar el primer año de la tragedia en la que murieron calcinadas 18 personas, las manifestaciones de los miembros de la sociedad civil fue uno de los detalles característicos del día.
En la mañana, la Coordinadora Nacional de Unidad Magisterial (CONUMA) marchó desde la Escuela República de Venezuela hasta la avenida Martín Sosa, como muestra de solidaridad a los familiares de quienes viajaban en el bus donde ocurrió la tragedia.
A lo largo de la protesta, los docentes gritaban consignas contra el Gobierno. A su vez eran apoyados por personas que de establecimientos y balcones culpaban al Presidente de la República de la situación. Al llegar al lugar de los hechos se guardó un minuto de silencio por quienes denominaron "las víctimas del transporte urbano".