“Figuras de la neoligarquía en complicidad con miembros del Partido Revolucionario Democrático quieren crear un cisma en este colectivo”, denunció el dirigente Mitchell Doens.
Doens advirtió que Juan Carlos Navarro y el ex mandatario Ernesto Pérez Balladares no tienen moral para hablar de “traición”.
Reconoció que se deben revisar los errores cometidos, pero de una manera fría mediante un debate interno y no haciéndole daño al partido.
Por su parte, el ex embajador Humberto López Tirone instó a todos los copartidarios a una “rebelión pacífica” para exigir la renovación de la estructura nacional.
Acusó a Martín Torrijos de la derrota electoral y de desactivar los secretariados a nivel nacional.