Para algunos representa la diferencia entre la vida y la muerte, mientras que para otros es un negocio lucrativo o un juego de "calculadora", en el que más de 400 mil balboas son pagados anualmente a "donantes comerciales" de sangre.
La mayoría de quienes donan su sangre en todo el país lo hacen por interés comercial, y así lo demuestran las estadísticas, porque sólo el 9% de donantes son voluntarios, 50% son comerciales y el resto lo hace por reposición.
Prueba del negocio lucrativo que representa donar sangre es que Panamá y Bolivia ocupan el primer lugar en Latinoamérica de donantes comerciales, con un 50%.
Para el director del Banco de Sangre del Hospital Santo Tomás (HST), Heriberto Espino, esto es "sumamente peligroso y penoso" porque la vida de aquéllos que necesitan transfusiones está en manos de personas que muchas veces mienten con tal de obtener dinero.
"Lo ideal debe ser que los donantes sean altruistas, que donen sangre sin ningún interés a cambio y para ello, iniciaremos una campaña para ver como se despierta la conciencia del panameño", argumentó.
Advirtió que el donante comercial constituye "una trampa" porque no dice la verdad y, por lo general, cuando es sometido al cuestionario no lo contesta adecuadamente y, además, miente si ha tenido una enfermedad infectocontagiosa.
De acuerdo con Espino, las donaciones en el Hospital Santo Tomás se realizan con calidad óptima y cumpliendo con las referencias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional de Bancos de Sangre.
Señaló que alrededor de B/.54.00 cuesta hacer todas las pruebas de laboratorio a la sangre donada para verificar que no contenga ningún virus ni enfermedad. Este costo no incluiye lo que cuesta su mantenimiento óptimo.
Indicó que el problema radica en que existen virus que tienen un período de "ventana o eclipse" donde las pruebas de laboratorios no detectan su presencia y este tiempo se extiende hasta por tres meses.
Por otra parte, la directora nacional de Salud encargada, Elda Velarde, señala que el Ministerio de Salud trabaja para garantizar el manejo responsable de la sangre, y por ello, se firmó una resolución el pasado 7 de septiembre para conformar una comisión integrada por hematólogos de la Caja de Seguro Social y el Hospital Santo Tomás. Esta comisión está presidida por los directores de los Bancos de Sangre de ambos centros hospitalarios, Jorge Galo Ruíz y Hedilberto Espino, respectivamente, quienes están validando las normas para la transfusión de sangre en el país.
Planteó que las autoridades de salud trabajan con el gobierno de Japón en un proyecto para asegurar la calidad de los Bancos de Sangre y la creación de una Hemo-Red.
"Este proyecto busca que haya menos bancos de sangre, pero con mayores recursos, tanto técnicos como humanos", agregó. Detalló que también existen comisiones encargadas de evitar la transmisión de algunas enfermedades a través de las transfusiones, como "el mal de chagas", presidida por la doctora Amalia de French.
Manifestó que con este proyecto se busca que todos los bancos de sangre cuenten con la bioseguridad y el número adecuado de tecnólogos y hematólogos.
TRANSFUSION DE SANGRE
Según las estadísticas, en 1999 se registraron 14, 989 donaciones en todo el país y se realizaron 62,619 transfusiones. En la provincia de Panamá, a excepción del Hospital San Miguel Arcángel, todos los otros centros hospitalarios tuvieron menos donantes en comparación con las transfusiones que se realizaron.
La sangre se extrae del donante en una bolsa cuádruple y pasa a cada una de las divisiones por tubuladuras, que en ningún momento se abren, y en ambos extremos de la bolsa se pone un sello porque no puede tener contacto exterior.
Según el doctor Espino, en el momento que se abre la bolsa el contacto con el medio ambiente limita su condición biológica y solamente tarda 24 horas en reserva.
Detalló que cada unidad de sangre se fracciona en cuatro elementos sanguíneos, teniendo en cuenta las necesidades del Banco de Sangre, ya sea de glóbulos, plaquetas o plasma.
Explicó que los glóbulos rojos se almacenan y duran cinco semanas, las plaquetas cinco días, el plasma fresco congelado y el factor anti hemofílicodura un año congelado. Cada unidad tiene su tiempo de duración estipulado.
Ninguna persona que haya padecido de sífilis, diabetes, tuberculosis, hepatitis, mal de chagas, enfermedades venéreas o de problema de presión pueden donar sangre. También deben tener un peso mínimo de 120 libras. Las personas donantes son sometidas a un examen médico de primera que garantiza su óptima condición de salud, lo que debe ser aprovechado por la ciudadanía.
ESTRICTOS CONTROLES
Espino puntualizó que si alguna donación sale positiva en cuanto al virus de Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida o de alguna otra enfermedad, inmediatamente se desecha.
Agregó que el segundo paso es investigar si esa persona ha efectuado donaciones anteriores en un período de dos años y ubicar a quienes hayan recibido estas transfusiones, para comunicarles los pormenores del riesgo.
Expresó que las manifestaciones del VIH se dan hasta con una ventana de hasta tres meses y ese es el período de peligro donde la enfermedad puede ser transmitida.
Toda persona que acude a un Banco de Sangre para donar pasa por pruebas de sífilis, de solubilidad de hemoglobina para ver si es falcémico o no, grupo sanguíneo, se le verifica la edad y se toma su peso. La segunda etapa es la revisión médica del donante. Se le revisa el corazón, los pulmones y se le palpa para verificar si tiene tumores. Posteriormente, es sometida a un cuestionario para verificar cualquier enfermedad que haya presentado.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Niños con Leucemia y Cáncer, Leslie Ducruet, indicó que a pesar del incidente registrado con una menor que fue infectada con el virus del SIDA, sigue confiando en el Banco de Sangre del Hospital del Niño y Santo Tomás.
Adelantó que hay más de 100 personas que se han inscrito en forma voluntaria para donar sangre, la cual es más confiable que aquélla de personas que tienen la intención de venderla.
"Lamentablemente, el incidente se dio con una de nuestras niñas, pero somos testigos de muchas que se hacen con éxito", sustentó. Anotó que en el caso de los niños de la asociación, hay algunos que han recibido más de 100 transfusiones con éxito y posteriormente las autoridades médicas les han dado de alta.
"Tenemos más de 140 niños beneficiados con los programas de la fundación, quienes reciben toda la quimioterapia para el tratamiento ambulatorio, durante el tiempo que éste dure; transporte de ida y vuelta, hospedaje en la "casita albergue", los catéter, las agujas y otras cosas para mejorar su calidad de vida", informó Ducruet.
NEGOCIO O MODUS VIVENDI