Dos menores de 13 y 16 años murieron calcinados en un incendio, que se dio en horas de la madrugada de ayer en la comunidad comarcal de Pueblo Nuevo, en Chiriquí Grande, provincia de Bocas del Toro.
Nadie sabe cómo inició, lo cierto es que dos primos que se querían mucho murieron sin que nadie pudiera hacer nada.
Las últimas palabras de Osmar Ábrego, de 13 años de edad, fueron dedicadas a su madre, así lo narró su padre Omar Ábrego.
“Otro hijo mío gritó: ‘Papá, se quema la casa’. Fui corriendo pero todo era candela, sólo escuché cuando mi hijo gritó: ‘Mamá, ya no te voy a ver’, y me desmayé”, dijo entre sollozos.
Testimonio.
Un tío de los desafortunados jóvenes afirmó que fue el segundo en llegar al lugar, pero no podían ni acercarse a la pequeña casa que ardía por todas partes, y más porque estaba construida de madera y pencas.
Agregó que rompió una tubería que pasaba en frente para tirar agua, pero nada pudo hacer; escuchó a uno de los muchachos gritar y a los segundos... todo quedó en silencio.
Siguió diciendo que cuando bajó la cantidad de humo pudieron alumbrar y ver a uno de los cuerpos caídos dentro de un congelador viejo. Era Eulibiar Ábrego, el de 16 años, quien cursaba el quinto año en el IPT de Punta Peña.
Mientras que el de 13 años estaba en el otro extremo de la casa; parece ser que quiso romper la pared para salir porque no había ventanas.
Cabe destacar que al lugar llegó Herminio Archibol, quien en nombre del presidente de la República y el H.D de la comarca, Pop Archibold, le darán los ataúdes y el transporte, así como ayuda en otras necesidades como alimentos, ropa, vivienda, etc.