Quizás ningún otro caso de la política panameña se asocie más con el refrán que instruye "ver las dos caras de la moneda". Se trata de unas vistosas monedas, con la imagen de la presidenta Mireya Moscoso, acuñadas el año pasado cuando se aproximaba a todo vapor, el traspaso del Canal.
La iniciativa generó enconados debates y aún resuenan algunas de las preguntas: ¿Es un culto a la personalidad de Moscoso? ¿Qué hubiese ocurrido si Martín Torrijos fuese presidente? ¿Por qué la administración saliente aprobó la ley para acuñar monedas unos días antes del cambio de gobierno?
Aunque esas y varias otras inquietudes siguen en el tapete, otras preguntas escabrosas también rondan el tema: ¿Fue ilegal la decisión de estampar la imagen de la presidenta? ¿Fue ilegal que ello se hiciera sin licitación? ¿Cuál fue el costo? ¿Se quiso beneficiar a una empresa determinada?
Todas estas dudas fueron barajadas frente al director de Contrataciones Públicas del Ministerio de Economía y Finanzas, Joaquín Carrasquilla Lozano, quien, durante la entrevista, adjetivó la iniciativa como exitosa, pues en tres meses se ha vendido el cincuenta por ciento de las monedas.
Cuenta Carrasquilla que el gobierno pasado creó una "ley especial" para conmemorar el hecho histórico con el Canal. Se trata de una norma que dejaba al Ministerio de Finanzas, la potestad de tomar algunas decisiones.
"Es una ley que habla del anverso