Washington.- Panamá abre con broche de oro esta noche en esta ciudad la apertura del Festival de Cine Latinoamericano con dos cortometrajes titulados "El abuelo de mi abuela: Entre sueños y loterías y El abuelo de mi abuela: La historia del Cayuco.
La idea de estos cortometrajes nace de la Fundación Casa Taller y del interés de rescatar la tradición oral mediante el encuentro de abuelos y niños para contar las vivencias de esos abuelos que también fueron niños en una época pasada, dijo a El Panamá América José Luis Rodríguez, productor ejecutivo de la serie que abarca ocho cortometrajes, dos de los cuales se presentan en el festival.
Con ocasión de la conmemoración del centenario de la República de Panamá los ocho cortometrajes están siendo presentados en Canal 13, el último jueves de cada mes.
Ya se han presentado seis historias, una por mes y en noviembre se presentará la última, señaló Rodríguez. "Estamos muy satisfechos de nuestro trabajo, porque los cortometrajes han tenido una fuerte acogida entre el público panameño hasta llegar a alcanzar 41 puntos en popularidad. Hemos hecho historias en Colón, Bocas del Toro, Chiriquí, San Blas, la comarca Gnöbe Buglé, Azuero y Panamá", sostuvo. Para Rodríguez, esta ha sido una oportunidad para darle una mirada fresca a Panamá a nivel de gente, emoción y sentimientos, a la vez que ha sido una oportunidad excelente para la industria televisiva para comprobar que sí se pueden llevar a cabo proyectos de esta índole y magnitud.
Por eso es tan importante nuestra presencia en festivales como éste, porque además de conocer mucha gente, escuchas sus experiencias y aprendes. Agregó que todo funciona siempre así. En esta industria la mitad es sueño y la otra mitad es dinero y darse a conocer en muy importante.
Es importante que Panamá esté inmerso en este mundo de eventos, porque al crearse un espejo audiovisual el propio pueblo aprende a reírse de sí mismo, a llorar y a madurar de esa experiencia reflejada en una pantalla, señaló Rodríguez.
Para Panamá, este proyecto ha sido muy importante, ya que a raíz de "El abuelo de mi abuela", los otros canales comenzaron a crear proyectos dramatizados. Ahora ya se habla más profesionalmente de los roles dentro de la empresa audiovisual, de guionistas, realizadores, productores, directores. Ya no se entiende el productor como la figura que centraliza todos los roles.
"El abuelo de mi abuela" es una oportunidad que nos abrió el camino a seguir produciendo. Es un proyecto que ha estado en constante progreso. Cuando comenzamos el primer capítulo teníamos 12 años de no hacer cine, de no contar historias, indicó Rodríguez.
Nuestro próximo proyecto es hacer una película de 90 minutos cuyo tema es la violencia contra la mujer, indicó el cineasta panameño. Encontrar finaciamiento para este proyecto fue una tarea ardua y se lo debemos a "Bati" Eleta que con sus contactos y tenacidad logró conseguir la ayuda económica de ocho empresas panameñas. También recibimos apoyo del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Comité Nacional del Centenario, dijo Rodríguez.
El ejercicio de producir cine en América Latina es el resultado de varias cosas, entre ellas, de un compromiso de varios sectores tanto del Estado como de la empresa privada. Pero tenemos que ser constantes y seguir produciendo para primero sacar todas esas películas malas para que después vengan las buenas, agregó durante la conferencia de prensa.