Dos menores de edad, ambos de 13 años, terminaron ayer con su vida, sin que sus familiares conozcan los motivos que los llevaron a tomar esta fatal decisión.
En el primero de los casos, la menor Belkis Concepción terminó con su vida al detonar una bala en su sien con un arma calibre 22, que su padre tenía en su residencia.
El hecho se registró en la parte trasera de su residencia, ubicada en la comunidad de Bonilla Arriba, corregimiento de Guabal, distrito de Boquerón.
La menor fue trasladada al hospital regional Rafael Hernández de la ciudad de David, donde falleció.
Los vecinos relataron que la joven era muy bonita, pero había sido castigada por su madre, mientras su papá estaba en la provincia de Bocas del Toro.
No se descarta que razones sentimentales motivaran a la menor a tomar la fatal decisión.
Lineth González, amiga y compañera de clases de Belkis, dijo sentirse muy triste. Siempre la admiró por ser una persona alegre, que trataba de llevarse bien con todos.
Farol Guerra, otra amiga y compañera de VIII grado del Colegio de Dolega, no sabe cómo explicar lo que siente ante lo sucedido con su mejor amiga.
"Era mi amiga de confianza, una niña consentida de sus padres y me imagino que se sintió muy mal cuando tomó esa decisión, ella nos decía que no sufriéramos por nadie ni por nada", señaló la joven.
El arma, que el padre de la menor compró para cuidar la residencia, porque fue sujeto de varios hurtos, fue encontrada en el patio de la casa.
Ismael aseguró que tenía cuatro años de tener el arma y su hija le tenía miedo, por lo tanto no se explica cómo pudo disparar contra si misma.
El segundo caso se registró en el distrito de Barú, donde un menor, cuyo nombre no fue revelado, se ahorcó.
Los familiares lo encontraron colgado de una soga en una de las habitaciones de la casa.
Sus familiares desconocen las causas por las que acabó con su vida. El médico forense del Hospital Dionisio Arrocha de Puerto Armuelles dictaminó que falleció por asfixia.