El establecimiento de Unidades Administrativas Autónomas de Salud y un Sistema Nacional de Prestación de Servicios Directo a las Personas, propone el Dr. César Quintero Sánchez, geriatra salubrista con más de dos décadas de experiencia en la planificación y administración de los servicios de salud en Panamá, debido a la falta de recursos financieros, humanos y de infraestructuras.
La promoción de la calidad de la atención, el descenso de los costos unitarios y la equidad en la prestación de servicios al público de manera integral y completa, forman parte de las dos propuestas del Dr. César Quintero Sánchez.
En un documentado informe, el Dr. César Quintero Sánchez define las premisas básicas de todo sistema de salud en la prestación de servicios y en el área administrativa. Explica que las dos instituciones públicas que brindan estos servicios, el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social, no poseen los recursos financieros, humanos y la infraestructura equipos e insumos suficientes para atender de manera aislada en las diferentes provincias, a excepción de la ciudad capital, a las comunidades que se encuentran bajo su responsabilidad.
Considera que la crisis existente en la prestación de servicios de salud debe representar la oportunidad para alcanzar los objetivos organizacionales de todos los grupos profesionales y técnicos que conforman este sector.
El Dr. Quintero Sánchez plantea que para los salubristas la prevención y protección de las personas y del medio ambiente, deben ser los puntos iniciales de cualquier sistema de salud moderno que pretenda disminuir riesgos, abaratar costos y satisfacer las demandas de atención con el objetivo de mantener o mejorar el nivel de salud de la población.
Destaca que al revisar las propuestas de los nuevos sistemas de salud se ha encontrado con la enumeración de conceptos repetidos a lo largo de décadas sin haberlos aplicado y sin tomar en cuenta la capacidad gerencial, el liderazgo y la experiencia de quienes han dirigido o administrado la salud.
Basándose en estudios a nivel del continente, explica que no existe una real accesibilidad a los servicios de salud en la región y que los beneficios y el énfasis curativo de los mismos no justifican los inmensos e ingentes esfuerzos presupuestarios que les son asignados. Cita que la población americana que no tiene acceso real a la salud representa más del 60 por ciento; un 15 por ciento posee el 85 por ciento de los bienes y mecanismos de producción y en el caso de Panamá el 40 por ciento de las familias no obtienen un ingreso mensual que llega a los B/. 400, pero es la responsable última de la salud de todos sus integrantes.
El especialista reconoce que la propuesta enfatiza la focalización de programas específicos y de nutrición a segmentos definidos de la población en alto riesgo, que en el caso de Latinoamérica la mitad de sus pobladores deberán ser objeto de estos programas especiales.
Esta realidad, enfatiza Quintero Sánchez, obliga a modernizar a la población, los sistemas gerenciales, de provisión de servicios, porque no es justo que sumas millonarias que proceden del erario, no se destinen en atención real directa a las personas y al medio ambiente.
LA PROPUESTA
Ofrece a los usuarios del sistema de salud dos alternativas en el enfoque de la prestación de los servicios sanitarios directos o indirectos, a las personas y al medio ambiente.
La primera propuesta propone que para cada instalación o sistema local, regional o nacional, se establezcan unidades administrativas autónomas de salud que, según el galeno, bien podrían ser los actuales sistemas regionales de salud o variantes nuevas de empresas privadas con o sin fines de lucro. Estos, explica, se encargarían de administrar los fondos que proceden del gobierno, la Caja de Seguro Social o las aseguradoras privadas, para ofrecer de manera de manera universal servicios de salud integrales a cada uno de los ciudadanos en igualdad de oportunidades y condiciones.
Esta Unidad Autónoma Administradora de Salud (UAAS) estaría en capacidad de pagar a cualesquiera entidad proveedora del servicio o a ella, que lo ofrece, una suma que corresponda a los costos unitarios definidos por una comisión multipartita coordinada por el Ministerio de Salud, órgano rector y normativo por excelencia, para cada uno de los productos y servicios que son consumidos en la atención directa.
De esta firma, según Quintero Sánchez, cualquier panameño se aproximaría a una instalación sanitaria en el marco de la libre empresa y competencia por calidad y precio, y demandaría servicios integrales y completos desde el nivel de prevención primordial hasta el terciario.
Explica el especialista que al final de la interacción la UAAS se encargaría de recolectar de quien corresponda la responsabilidad la responsabilidad financiera y cancelaría la deuda con el proveedor de servicios o compensar a través de los más variados mecanismos financieros los estados de crédito y débito existentes.
La segunda propuesta pretende asegurar la accesibilidad geográfica, cultural, funcional y económica a los servicios de atención integral de la salud de los panameños. Se haría efectiva con el desarrollo de un Sistema Nacional de Prestación de Servicios Directos a las Personas, financiado a través del pago por parte del Estado de una prima que corresponda a un seguro social de salud para todos los que no posean un ingreso mensual permanente.
Según Quintero Sánchez, este concepto elimina por un lado el prurito del asegurado cotizante o jubilado que expresa que él aporta una cuota para su atención de salud que el desocupado no realiza, ya que el Estado pagaría la cantidad que se decida reconocer por este derecho.
Explica que en el sistema actual de la Caja de Seguro social, los cotizantes sólo aportan el 0.5 por ciento para sufragar los subsidios económicos que demanda su enfermedad común o maternidad y la totalidad del 8 por ciento que consume el programa de enfermedad y maternidad es sufragada por el patrono público o privado, erogación que al final es trasladada a la población empleada o desocupada en forma de pagos de bienes y servicios.
Aclara el salubrista que en ningún momento se ha pensado aumentar en forma indefinida los aportes que el Estado realiza en forma sostenible al cuidado de la salud, sino por el contrario el cambio en el modelo de la su propuesta mejorará en por lo menos un 30 por ciento la capacidad adquisitiva real de los actuales fondos disponibles en los dos subsistemas, CSS y Ministerio de Salud (MINSA).
Las dos propuestas buscan promover el incremento de la calidad de la atención que se ofrece, el descenso de los costos unitarios, la mejoría con los mecanismos de entrega y la equidad en la prestación de los servicios en forma integral y completa, que "es lo único que nos interesa a como salubristas de dedicación exclusiva", reafirmó César Quintero Sánchez.
Alega que éstas tienen un enfoque nuevo, diferente, con el objetivo de provocar un debate nacional entre los protagonistas del sector salud, esperando que la decisión sea tomada en provecho de las grandes mayorías para que no sigan existiendo seres que por un lado, nacen y mueren sin saber qué han sido.