La venta de vacunas ocurre en el país desde 1979 cuando Panamá se integró al grupo de síndicos del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud, con el cual se adquieren vacunas más baratas y de buena calidad y que posteriormente son distribuidas de forma gratuita tanto a los centros hospitalarios públicos como a las clínicas privadas.
A este fondo Panamá aportó en sus inicios B/.5 millones y destinaba anualmente otros B/.150 mil para adquirir las medicinas que distribuye.
No obstante, para el 1999 se fijó un presupuesto de B/.400 mil y para este año se tiene un presupuesto de B/.7 millones para la compra de vacunas a través de este mecanismo.
"No puede ser que la dosis de una vacuna que el Ministerio de Salud consigue a B/.1.50 la vendan en las clínicas privadas a B/.11.00", precisó la coordinadora del Programa Nacional Ampliado de Inmunización.
Actualmente la vacuna pentavalente para difteria, polio, tétano, tosferina, hepatitis B, le cuesta al Ministerio de Salud B/.3.95 la dosis, pero el sector privado la vende a B/.40 la dosis. Sumadas las tres dosis que se tienen que aplicar a cada individuo, las clínicas cobran en total B/. 120 o más.
"Esto representael 500% de ganancias para las clínicas privadas, a pesar de que las vacunas se les suministran de forma gratuita", acotó Hewitt.
La funcionaria aseguró que una vez aprobada la ley, trabajarán en la reglamentación para evitar que las clínicas privadas cobren más de lo debido.
El alto costo que se cobran en estas clínicas privadas por las vacunas no lo es todo, ya que muchas de ellas no conservan estas vacunas con la buena calidad de la cadena de frío que se requiere.
En el sector privado, se ha observado que una nevera que la tienen para almacenar supositorios, medicamentos, yogurt, chicha, sodas; también las utilizan para guardar las vacunas, informó Hewitt.