El mercado de la droga en nuestro país sube y baja. Cuando está saturado, el precio de un kilo de cocaína cuesta de 1,300 a 1,500 dólares; cuando escasea este polvo blanco, el costo oscila de 2,000 a 2,600 dólares.
Para algunos es un buen negocio, arriesgado, ilegal y casi suicida, pero lucrativo.
En Panamá en el primer trimestre de este año se hicieron 233 denuncias por tráfico de drogas en la Policía Técnica Judicial, mientras que el año pasado, para el mismo período, hubo 261 denuncias.
Antes las autoridades buscaban sólo en los barrios bajos mercancía ilícita, ahora, se sorprenden al hallar lo equivalente a pequeñas fortunas en residenciales aparentemente respetables. Quienes no tienen dinero lo quieren obtener rápido y fácilmente y los que tienen un poco, desean más.
Igualmente, comentó que optan por explicarle al cliente porque no se le puede asegurar su propiedad, o sus bienes.
Cada día que pasa son muchas las urbanizaciones construidas cerca a los cauces de los ríos, donde no se les advierte a los compradores de posibles desbordamientos.
Un ejemplo, fue el caso ocurrido en el 2003, donde se vieron afectadas, entre otras, las barriadas Bello Amor, Ciuda del Futuro, Nuevo Arraiján, San José.
No obstante, los problemas más tradicionales de inundaciones han sido consecuencia del desbordamiento del Matasnillo.
Este será un problema que se irá agravando con los años, porque Panamá es una ciudad a nivel del mar, donde se construyen cada vez más edificaciones, que producen estas filtraciones y desbordamiento de ríos.
El factor suerte juega un papel importante en estos desastres ya que también depende de la intensidad de las lluvias y el nivel de las mareas.
De Obarrio estima que las ciudades de Panamá y Colón aún no han visto su peor inundación la cual podría darse en cualquier momento producto de un aguacero prolongado o, una marea en su punto más alto.
Aparte de una mayor conciencia al tirar basura a la calle y ríos, tampoco es mucho lo que las personas comunes pueden hacer para evitar estos desastres acotó el representante de Generali.
No obstante, De Obarrio explicó que las autoridades si tienen un alto grado de responsabilidad, lo más importante es que realicen puntual y periódicamente el dragado de los principales ríos de la ciudad.