El presidente de la República, Juan Carlos Varela, se contradijo en su discurso al afirmar que existe paz social en Panamá, pero que no se encuentran las condiciones políticas para llevar a cabo un proceso constituyente.
Durante su discurso de primer año de gestión, Varela anunció que se iba a postergar la constituyente para coordinar mejor con las fuerzas políticas y sociedad civil, no obstante, varios sectores han recordado que esta fue una promesa de campaña que debe cumplir y estaba en su plan de gobierno.
Para el sociólogo Marco Gandásegui, "el discurso del presidente fue contradictorio de principio a fin, al mencionar que el país está en paz, sin embargo, cree que no es prudente convocar a una constituyente".
El catedrático indicó que el presidente bien puede decir que va a convocar a la elaboración de una nueva Constitución y hacer las consultas, paso a paso, pero no decir que faltan condiciones para dar ese paso.
Añadió que, al convocar la constituyente, es el presidente quien debe sentar las bases sobre la cual se va a discutir y contribuir para resolver los problemas que aquejan al país.
"Eso lo tiene engavetado y sin consultar a los distintos sectores, pues cada uno tiene su agenda y todas deben ser respetadas y analizadas en esa asamblea", amplió.
Sostuvo, además, que ha quedado claro que el Gobierno no tiene los elementos que considera favorables en su gestión para llevar adelante su promesa.
El exmagistrado del Tribunal Electoral (TE) Guillermo Márquez Amado considera que el presidente se estaría equivocando. "En la medida en que no la cumpla, va a quedar como una persona que compromete unas acciones pero después no las cumple, y no es bueno".
Explicó que según lo previsto en el artículo 314 de la Constitución Política de Panamá, el periodo de la constituyente tardaría dos años.
"El hecho de que diga que no la va a convocar ahora, quiere decir que se dará en el 2016, por temprano, y terminaría en el 2018, y si termina en esa fecha se estaría a un año de las elecciones, lo que "no es sano", apuntó el jurista.
En este sentido, el analista Ebrahim Asvat recordó que quien planeó una constituyente al segundo año de gobierno fue el propio presidente. "Ahora propone posponer el tema".
Por su parte, el abogado y constitucionalista Miguel Antonio Bernal señala que el presidente "se ha convertido en un fugitivo de la constituyente".
Bernal afirma que esto sería el resultado de la ausencia de confianza en la participación ciudadana, donde no se le ha permitido a la población tener un mayor grado de participación y avanzar en este proceso.
"La decisión tomada -por el presidente Varela- es un nefasto precedente. Tomó la decisión solo y eso debe preguntarse a los panameños en un referéndum", opinó.
El abogado sostiene que la decisión de posponer el proceso constituyente "podríamos calificarla como contraria a la Constitución o los principios del constitucionalismo".
En analista político Edwin Cabrera va más allá, al señalar que Varela no cumplirá su promesa. "Esperar el resultado de los diálogos para una constituyente, es decir, no habrá...".
Constituyente paralela sería una pantalla
La ley no contempla una disposición que obligue al presidente a que deba llamar a una constituyente, no obstante, existe el compromiso de velar por el bienestar de los ciudadanos y garantizar el buen orden público, evaluaron algunos expertos.
En este sentido, el exmagistrado del TE Guillermo Márquez Amado expresó que la ley no le exige a los presidentes que deban convocar a una constituyente.
Por otro lado, el constitucionalista Miguel Antonio Bernal sostiene que solo conoce una constituyente, y señala que la paralela es una invención para que no haya constituyente.