El presidente de la República, Juan Carlos Varela, entraría en una contradicción al no avalar las condiciones políticas para llevar a cabo una constituyente.
Recientemente, el expresidente Ricardo Martinelli aseguró que el partido Cambio Democrático (CD) saldrá a buscar las firmas necesarias para exigir una constituyente originaria.
Este tema entraría en vigencia, ante las denuncias de abuso de poder en estamentos judiciales y al denunciarse persecuciones políticas que pesan sobre la gestión actual.
Durante su discurso de primer año de gestión, el mandatario anunció que se iba a postergar la constituyente para coordinar mejor con las fuerzas políticas y sociedad civil.
Sin embargo, para el exmagistrado del Tribunal Electoral (TE) Guillermo Márquez Amado, el presidente se estaría equivocando.
"En la medida en que no la cumpla, va a quedar como una persona que compromete unas acciones pero después no las cumple, y no es bueno".
Explicó que según lo previsto en el artículo 314 de la Constitución Política de Panamá, el período de la constituyente tardaría dos años.
"El hecho de que diga que no la va a convocar ahora, quiere decir que se dará en 2016, por temprano, y terminaría en el año 2018, y si termina en esa fecha se estaría a un año de las elecciones, lo que "no es sano", apuntó el jurista.
En este sentido, el analista Ebrahim Asvat recordó que quien planeó una constituyente al segundo año de gobierno fue el propio presidente. "Ahora propone posponer el tema", dijo.
Por su parte, el abogado y constitucionalista Miguel Antonio Bernal señaló que el presidente "se ha convertido en un fugitivo de la constituyente".
Bernal afirmó que esto sería el resultado de la ausencia de confianza en la participación ciudadana, donde no se le ha permitido a la población tener un mayor grado de participación y avanzar en este proceso.
"La decisión tomada -por Varela- es un nefasto precedente. Tomó la decisión solo y eso debe preguntarse a los panameños en un referéndum", opinó.
El abogado sostiene que la decisión de posponer el proceso constituyente "podríamos calificarla como contraria a la Constitución o los principios del constitucionalismo".
El analista político Edwin Cabrera va más allá, al señalar que Varela no cumplirá su promesa. "Esperar el resultado de los diálogos para una constituyente, es decir, no habrá...".
Según el catedrático Marco Gandásegui, "el discurso del presidente fue contradictorio de principio a fin, al mencionar que el país está en paz, sin embargo, cree que no es prudente hacer la convocatoria".
Indicó que el presidente bien puede decir que va a convocar a la elaboración de una nueva Constitución y hacer las consultas, paso a paso, pero no decir que faltan condiciones para dar ese paso.
Añadió que, al convocar la constituyente, es el presidente quien debe sentar las bases sobre las cuales se va a discutir y contribuir para resolver los problemas que aquejan al país.
"Eso lo tiene engavetado y sin consultar a los distintos sectores, pues cada uno tiene su agenda y todas deben ser respetadas y analizadas en esa asamblea", amplió.