El documento añade que del resto un 40% de los empresarios presentó aumento en sus ventas/ingresos, mientras que un 17% las mantuvo, pero a pesar de los problemas que enfrentan y afectan a la mayoría de las economías del mundo, el optimismo empresarial se mantiene ante los próximos meses.
Este estudio económico determinó que en las ventas de automóviles en los dos primeros meses del año se presentaron “niveles inferiores” a los años 2000 y 2001, aumentando en marzo en un 49.5 % con respecto al mes de marzo, tendencia que se mantuvo hasta abril, pero que tuvo una “leve caída” en mayo del -0.4 %.
Una estadística de la Asociación de Distribuidores de Autos de Panamá (ADAP), indica que hasta mayo del presente año se vendieron en el país un total de 5,806 vehículos, una cifra ligeramente inferior al 2001 cuando fueron vendidos 5,812 automóviles, pero sumamente baja en comparación con el año 2000, cuando en igual fecha se lograron vender en el territorio nacional 10, 273 carros.
En cuanto al sector industrial, el informe de la Cámara de Comercio señala que la producción de cerveza registró una caída del -0.7 % y la de ginebra un -3.2%, al igual que la leche pasteurizada que disminuyó su producción en 6.8%.
Agrega que el consumo de electricidad del sector industrial presentó una caída de -11.4% y para el caso de su consumo de agua disminuyó -4.7%.
De igual forma, el valor de las construcciones, adiciones y reparaciones presentó un “crecimiento negativo” del -18.2% al mes de abril con respecto al año anterior, baja relacionada con los nuevos permisos de construcción otorgados para este año y no con el desarrollo de las obras ya comenzadas.
En materia de transporte, el documento detalla que en lo concerniente al Canal de Panamá, el paso de buques de alto calado ha disminuido en un 3.4%, con un aumento del tránsito de naves de pequeño calado en un 9.1%.
“Las cifras al mes de abril muestran que el Canal ha tenido un desempeño poco favorable, ya que sus ingresos por peajes disminuyeron en -1.2% y el volumen de carga en -5.2%”, subraya el informe.
Esto no ha ocurrido con el movimiento de contenedores en el sistema portuario que en el mes de abril registró un aumento del 7.4 % y ha mantenido una tendencia positiva durante los primeros cuatro meses del año, confirmando que ha sido uno de los sectores más dinámicos en lo que va del año.
El patrimonio del Sistema Bancario aumentó en 0.9 % al mes de marzo, pero los depósitos internos disminuyeron en -5.8% y los externos en -15.7%, al igual que los créditos internos que se redujeron en -0.9%, situación que también se ha evidenciado en el área franca atlántica panameña.
“El movimiento comercial de la Zona Libre ha disminuido en el período de enero a abril de 3.1 billones en el 2001 a 2.9 billones en el 2002, efecto de la situación económica que existe a nivel mundial actualmente”, puntualiza el informe.
En tanto, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) considera que la economía nacional crecerá en lo que resta del año, entre el 1.5% y el 2%.
Su informe de evaluación económica de los primeros meses del año señala que existen mejores expectativas para el ambiente económico debido a la aprobación de medidas en el Diálogo sobre la Reactivación Económica entre los diferentes sectores económicos (inversión de 200 millones de dólares), la reactivación de proyectos de construcción y la apertura comercial de las telecomunicaciones en el 2003.
Para esta entidad, las actividades con mayor dinamismo en lo que va del año han sido los puertos, las telecomunicaciones, electricidad, transporte, y en el sector primario, la pesca.
Manifestó que a pesar de que a los palancas no se les paga un salario, en el caso particular de la Unión de Transportistas de Pedregal, sí tienen derecho a vacaciones y al pago del XIII mes basado en un salario mínimo de B/.253.76.
De acuerdo con Broce, el sistema de pago por cuenta no es lo que ocasiona que los conductores manejen desordenadamente por las calles.
“El ser humano actúa de acuerdo con su conciencia y no es por la forma que cómo te pago o cómo te vistes la que va a determinar un cambio de conducta”, señaló.
Denunció que muchos proponen soluciones al problema del transporte público de pasajeros desde una oficina refrigerada sin conocer la realidad de lo que se vive diariamente aquí.
Indicó que el sistema de pago por cuenta es la fórmula que impera a raíz de muchos años de inexistencia de un sistema que regule la relación salarial entre dueños y conductores.
Para el dirigente transportista, la situación económica en el gremio no ha mejorado, a pesar de la unificación del pasaje, porque los propietarios tienen que correr con los gastos de los daños mecánicos y los causados por los usuarios, principalmente en los asientos. Ernesto Torres, subdirector de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), aseguró que existe “algo” dentro del sistema de transporte que impide hacer cumplir la ley que regula el transporte, la cual establece que los conductores de buses deben estar amparados por el Código de Trabajo.
“No sé... hay algo dentro del sistema que no permite que las cosas se hagan como deben ser”, resaltó el funcionario.
Torres no identificó qué era ese “algo” que impide cumplir la ley, pero negó que eso sea un obstáculo para que la ATTT haga valer los derechos laborales de los conductores.
Según Torres, el palanca tiene conocimiento de que la ley lo protege y en el momento en que sus derechos son violados, puede acudir al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral para interponer la denuncia contra el propietario de los buses.
De acuerdo con Torres, cuando se haga renovación total de la flota de buses, la ATTT va a exigir que todos los conductores trabajen por ocho horas, reciban un salario fijo, tengan derecho a vacaciones, XIII mes y a seguro social.
Señaló que esta medida acabaría en gran parte con el desorden de los conductores que violan las leyes de tránsito por lograr llegar primero a las principales paradas. Torres lamentó la situación que sufren miles de transportistas, que trabajan por muchos años como conductores con la esperanza de lograr un certificado de operación para convertirse en propietarios.
El funcionario destacó que la legislación también establece el derecho de los palancas de tener la primera opción al momento de entregas de los cupos, pero son muy pocos los casos en que este aspecto se cumple.
Para ello, Watson propone la creación de una Gran Corporación del Transporte Colectivo en el área metropolitana, integrada por varias agrupaciones, y que sea la entidad que administre la concesión de los cupos.
Según el estudioso, la nueva Corporación otorgaría a los actuales transportistas y sus palancas la primera opción para las vacantes de conductor.
Devengarán un salario digno con todas las prestaciones laborales, que podría ser de B/. 500.00 mensuales, con posibilidad de llegar a los B/. 700.00 con las prestaciones, según la propuesta.
Según Walter Watson, el transportista, al tener asegurados sus emolumentos, los que cobrará semanal o quincenalmente, cambiará su actitud hacia el usuario y el servicio que brinda, al no tener que conducir el vehículo en forma irresponsable. Adbiel Abadía de 37 años, es palanca de un “diablo rojo” de la ruta Pedregal- Transístmica, que vive la cruda realidad de estos trabajadores.
Inicia la jornada desde las 3:30 a.m., hora en que sale de su casa en Las Acacias para llegar a la piquera de Pedregal.
A las 4.45 a. m. arranca el motor del 8B-139 para dar comienzo a su primera vuelta y a las 8:00 p.m. culmina su trabajo, tiempo que le permite completar cuatro vueltas desde Pedregal hasta la Gran Terminal en Albrook, un recorrido de más de 20 kilómetros, que lo hace muchas veces bajo un calor sofocante o un torrencial aguacero.
Es el único soporte económico de su familia, compuesta por sus tres hijos y su esposa, por lo que tiene que desafiar el sueño, el frío y la inseguridad de la noche para asistir a su trabajo.
“Con mucha suerte y bastante trabajo se logra sacar entre B/.20.00 ó B/.25.00 por día”, dijo Abdiel, quien en los últimos cinco años ha ajustado su escuálida entrada económica para pagar casa, escuela de los hijos, luz, agua y, además, vestir y alimentar a los suyos.
La fórmula es el ahorro diario para sobrevivir con esta entrada, comentó el conductor, quien a pesar de haber estudiado sólo hasta el tercer año de escuela secundaria, denota una buena educación.
Según Abadía, el aumento del pasaje no ha producido los resultados económicos que se esperaban, debido a que la creación de las nuevas rutas de Tocumen y la 24 de Diciembre por la Tumba Muerto han mermado pasajeros a la ruta de Pedregal.
Indicó que estas nuevas rutas han disminuido en casi un 90% los transbordos de pasajeros, que eran la ganancia neta de los conductores de la ruta de Pedregal, en puntos principales como El Parador.
Según el palanca, después de las 7:00 p.m., muchos busitos colegiales se dedican a transportar pasajeros desde El Parador, lo que también ha contribuido a mermar los ingresos.
Manifestó que la unificación del pasaje a B/.0.25 eliminó el problema conocido por los conductores como el “jopeo”, en el cual el pasajero no pagaba el pasaje real, sino que siempre declaraba los B/.0.15.
Con el “jopeo” se perdían casi hasta B/.15.00 por vuelta, pero ahora las nuevas rutas y los piratas son los que nos perjudican económicamente.
Para Abadía el sistema de cuenta puede ser sustituido por otro mejor para ellos, pero todo es voluntad de los dirigentes del transporte y del Gobierno para hacer cumplir la ley sobre el transporte público.
Sugirió que ambas partes, autoridades y transportistas se pongan de acuerdo para ensayar otras formas de pago, que puedan ayudar económicamente a los conductores.
Reconoció que el sistema de cuenta motiva a que muchos conductores tengan que viajar a altas velocidades para cumplir con el pago al propietario, ya que si no la completa, acumula una deuda en su contra.
Abadía denunció que en esta situación el Gobierno no ha tomado en cuenta que el transporte público está saturado con muchas unidades nuevas que han entrado al sistema, aunado a la crisis económica.
Abadía confirmó que actualmente no se rigen por contrato de trabajo. Se hace un acuerdo verbal entre el propietario del bus y el conductor, quien en última instancia se responsabiliza de todo lo que le suceda al autobús.
Manifestó que muchos propietarios descuentan a los conductores cuando son víctimas de robo, el dinero de la cuenta que debieron haber entregado.
Destacó que para evitar los robos, los palancas dejan guardado en la piquera o en otro lugar de confianza el dinero que van recogiendo durante las vueltas, y muchos como él, tienen un arma blanca para defenderse.
En la piquera de Pedregal, semanalmente entre dos y tres palancas son asaltados, comentó.
Otra desventaja para los conductores en la relación de trabajo es que tienen que pagar, aparte de la cuenta diaria ( B/.80.00), el aseo del bus, que tiene un valor de B/.4.00 y el tanque lleno de diesel, cuyo precio asciende a B/.17.00.
Abdiel Abadía sabe que éste no es el mejor trabajo, pero confía en que algún día la proporción de las ganancias cambie un poco a favor de los palancas.